Funcionarios de la última república española que esperaban ser rescatados por barcos de potencias europeas en el puerto de Alicante acabaron en la cárcel de Santurrarán (Mutriku, Guipúzcoa); mi madre y su hermana entre ellos. Sus carceleros fueron monjas
Funcionarios de la última república española que esperaban ser rescatados por barcos de potencias europeas en el puerto de Alicante acabaron en la cárcel de Santurrarán (Mutriku, Guipúzcoa); mi madre y su hermana entre ellos. Sus carceleros fueron monjas