RosaMari Lorenzo Aguilera nos obsequia con un nuevo libro de lo que podríamos llamar serie artística y educativa, pues este hace el número tres en el que los protagonistas son tres niños Pepin, Pepón y Tristras, simpáticos muchachos de los que RosaMari hace un ejemplo. «Me atrevo a decir que este nuevo libro es una trilogía de valores arte el color y la enseñanza como factor indiscutible para formar al ser humano, la fraternidad unida a la palabra limpia y bien pronunciada, tres valores que en este libro narrado con graciosa sencillez, alcanza un indiscutible valor para la personalidad.»
RosaMari Lorenzo Aguilera nos obsequia con un nuevo libro de lo que podríamos llamar serie artística y educativa, pues este hace el número tres en el que los protagonistas son tres niños Pepin, Pepón y Tristras, simpáticos muchachos de los que RosaMari hace un ejemplo. «Me atrevo a decir que este nuevo libro es una trilogía de valores arte el color y la enseñanza como factor indiscutible para formar al ser humano, la fraternidad unida a la palabra limpia y bien pronunciada, tres valores que en este libro narrado con graciosa sencillez, alcanza un indiscutible valor para la personalidad.»