María Luisa fue escribiendo en sus últimos años, en su cuaderno espiritual, lo que viviía y sentía en su oración. Sin pretensiones de alta teología, refleja una vivencia contagiosa de la presencia de Dios en su vida.
María Luisa fue escribiendo en sus últimos años, en su cuaderno espiritual, lo que viviía y sentía en su oración. Sin pretensiones de alta teología, refleja una vivencia contagiosa de la presencia de Dios en su vida.