Cristianismo

DEMOSTRACIÓN DE LA PREDICACIÓN APOSTÓLICA (IRENEO DE LIÓN)

San Ireneo, al final de sus días, dedica esta obra, la Demostración Apostólica o Epideixis, a un amigo suyo que le demanda la exposición del auténtico cristianismo. El Obispo de Lión, iglesia de mártires, cumple los deseos del amigo y pone por escrito, haciendo gala de finura y cercanía humanas poco comunes, lo que conservó en su memoria como verdades fundamentales del ser cristiano y de la predicación recibida. Es una especie de promemoria en la que presenta, con sencillez y profundidad, la historia de la salvación: desde la Creación hasta la manifestación de Dios en carne humana, desde la plasmación del hombre como obra de Sus manos, y el destino final al que esta llamado, hasta la aparición de la Iglesia. Con razón la Demostración Apostólica de san Ireneo, el principal representante de la teología asiática, puede ser tenida como el más antiguo Catecismo de adultos.

ALGUIEN TE LLAMA . CARTA A UN JOVEN QUE NO SABE QUE ES LLAMADO (AMEDEO CENCINI)

No es de buena educación leer las cartas de otras personas, aunque el destinatario sea un desconocido, como sucede con la presente carta, dirigida a un tal Andrea. Pero Andrea es cada uno de nosotros y, particularmente, cualquier joven, destinatario -como él- de un don y una tarea formidables. Una carta sobre la vocación dirigida a todos los jóvenes de nuestra cultura -que alguien ha definido como "antivocacional"-, porque Dios no deja de llamar, y su llamada nunca es genérica o abstracta, sino siempre personal, pensada en función de la vida del llamado y, por tanto, con la esperanza de ser respondida. El autor de esta lúcida y apasionada carta nos dice que hay una vocación para todos, con independencia de la edad y las circunstancias de cada cual... aunque no todos nos llamemos Andrea. El lector tiene en sus manos, pues, un libro-carta dirigido a todas las personas llamadas, pero también a quienes tienen la misión de hacerles llegar la llamada. AMEDEO CENCINI, sacerdote canosiano y profesor en las universidades Salesiana y Gregoriana de Roma, es autor de varios libros de psicología aplicada a la vida cristiana y de formación para la vida religiosa. Ha publicado en esta misma editorial Fraternidad en camino.

INTRODUCCIÓN AL GRIEGO BÍBLICO (GARCÍA SANTOS, AMADOR-ÁNGEL)

Introducción al griego bíblico El presente método de griego bíblico conjuga la morfología y la sintaxis para, de un modo progresivo, alcanzar el conocimiento del griego del NT. En él, tanto la morfología como la sintaxis, el vocabulario y los ejercicios están tomados ?algunos ejercicios sólo inspirados? de los textos del NT. Cada lección consta de un breve material de morfología y otro de sintaxis, acompañado de diversos ejercicios.

PARADOJA Y MISTERIO DE LA IGLESIA (LUBAC, HENRI DE)

Henri de Lubac puede ser considerado como uno de los cuatro grandes teólogos católicos del siglo XX. Sin su reflexión, el Concilio Vaticano II sería sin duda más pobre. Por su implicación en este gran acontecimiento eclesial, es uno de los padres del Conc

PALABRAS DE CRISTO (HENRY, MICHEL)

«La cuestión que nos planteamos aquí es una cuestión de principio. ¿Puede escuchar el hombre en su lenguaje una palabra que le hable en otro lenguaje, que sería el de Dios, más exactamente, el de su Verbo? [...] Tomaremos como guía de nuestra reflexión las mismas palabras de Cristo, pues ellas contienen la respuesta. Al igual que todo aserto científico y, en el fondo, toda afirmación humana son portadores de cierta pretensión de verdad, así también la palabra de Cristo se distingue por una pretensión desmesurada a los ojos y los oídos de muchos hombres de nuestro tiempo. Su pretensión no consiste sólo en transmitir una revelación divina, sino en ser ella misma pura y simplemente esta Revelación, la Palabra de Dios mismo. Siguiendo paso a paso el engarce de estas palabras, nos esforzaremos en ver si son capaces de legitimar semejante pretensión, a saber: proclamar la Palabra de ese Dios que Cristo dice ser él mismo».

RATZINGER Y JUAN PLABLO II . LA IGLESIA ENTRE DOS MILENIOS (GONZÁLEZ DE CARDENAL, OLEGARIO)

Las páginas que componen esta obra han sido escritas para colaborar en la mejor comprensión de la trayectoria humana de Karol Wojtyla y de Joseph Ratzinger. Ellos vienen de una historia y han recorrido un camino que sólo conociéndolo es posible llegar a entender el mensaje que el primero ha transmitido y que el segundo ha heredado. No cabe duda de que a cualquier persona de nuestro tiempo le interesa la figura humana de estos dos grandes personajes. Sin embargo, para los creyentes tiene también una gran importancia su encargo y misión divinos. De hecho, nuestra adhesión no se funda en sus peculiares capacidades o simpatías, sino en la autoridad que deriva de la asistencia específica del Espíritu de Dios que les ha sido prometido para guiarnos y confirmarnos en la fe

LA SAL DE LA TIERRA (FLORENSKIJ, PAVEL)

La sencilla biografía de Abba Isidor, monje del monasterio de la Trinidad de San Sergio y padre espiritual, encierra entre sus páginas una certeza sorprendente: la existencia objetiva de la vida espiritual. Cuando el científico y pensador Pavel Florenskij entró personalmente en contacto con Abba Isidor, experimentó en profundidad que Dios es la fuente de la belleza, el sentido y fundamento de la existencia. Una persona verdaderamente espirituales es la prueba empírica irrefutable de la imagen y semejanza divinas que todo hombre atesora.

SANTOS. DÍA A DÍA, ENTRE EL ARTE Y LA FE . DÍA A DÍA ENTRE EL ARTE Y LA FE (GIORGI ROSA)

Un santo por día, o, mejor, una rememoración por cada día del año, incluido el 366º de los años bisiestos: ésta es la estructura de este libro, para la que se ha establecido un calendario lo más cercano posible al Calendario Litúrgico Romano, según la tradición de la Iglesia Católica, acompañada por la tradición popular y ampliada con figuras en proceso de canonización. Tales son la riqueza y dinamismo de la historia de la Iglesia Católica que no se limitan a un único santo por cada día del año, o sea que la liturgia ha tenido que establecer jerarquías en las conmemoraciones, clasificadas a tenor de su importancia: en el calendario litúrgico, por consiguiente, se encuentran ?solemnidades?, ?fiestas?, ?celebraciones?, ?celebraciones discrecionales?, y simples ?conmemoraciones?. El criterio iconográfico ha sido determinante en la elección. Conscientes de que la imagen sagrada y su difusión proceden directamente de la devoción y el culto tributados a este o aquel santo, se ha decidido incluir las imágenes más significativas y repetidas no solo en la historia del arte, nuestra fuente principal, sino también en la historia del arte popular: por ello, se ha recurrido a la expresión popular en forma de imaginería religiosa o de los denominados ?santitos?. En ciertos días aparecen dos santos a la vez, porque ambos concurren a la festividad o solemnidad de la jornada, y a ambos, por tanto, se les ha dedicado un espacio parejo de texto e imagen. La misma decisión se ha tomado, asimismo, cuando coinciden en el mismo día del calendario dos figuras de iconografía muy difundida.

HOMBRE ETERNO, EL. (GILBERT K. CHESTERTON)

Cristiandad reedita este clásico escrito en 1925 por el genial escritor inglés, con la novedad de incorporar un prólogo de Juan Manuel de Prada. Éste define a El hombre eterno como “pináculo” con el que culmina la experiencia que llevó a Chesterton a la conversión al catolicismo. Un periplo iniciado a partir de la curiosidad respecto a una institución a la que todos criticaban, y cuya doctrina y realidad sin embargo resistía a los tópicos. Un periplo si se quiere lógico, pues de Chesterton puede decirse algo semejante: que su obra resiste al paso del tiempo porque está construida sobre el sentido común, y no sobre la imaginación, a lomos de la cual, ayer y hoy, triunfan los escritores de éxito efímero. Chesterton escribió esta obra en cierto modo respondiendo al materialismo de la Breve Historia del Mundo publicada en 1921 por Herbert George Wells. Si bien las fantasías bélico-cientificistas de este autor siguen siendo conocidas, no lo es aquél ensayo sobre la historia, en el que imbuido de un evolucionismo decimonónico venía a negar que, a fin de cuentas, el hombre significara una novedad respecto al mundo animal, y que a su vez Cristo añadiera algo original respecto a lo dicho por otros tantos hombres. A Chesterton le basta el sentido común para mostrar que el paso del tiempo de por sí no lo explica todo, que existen revoluciones y que el hombre es algo peculiar dentro del mundo, como lo es la persona de Cristo y el cristianismo en la historia humana. Reflexiones sobre algo aparentemente obvio, pero que hoy como hace 80 años conviene repensar.