TRES EJERCICIOS LITERARIO-FILOSÓFICOS DE MORAL
JÓVENES HEGELIANOS
PLASMA
LOS MODELOS DE LA COMUNICACIÓN
CONDICIONES
Reúne textos posteriores a su libro fundamental, El ser y el acontecimiento. Aunque el origen de estos escritos sea a menudo de circunstancia, su orden es perfectamente legible. Se parte de la filosofía y en sí misma, partiendo de una definición de ella a la vez nueva y sometida a la prueba de su origen, así como de su estado contemporáneo. Siguen estudios ordenados según las cuatro grandes condiciones de la filosofía: filosofía y poesía; filosofía y matemáticas; filosofía y política, y filosofía y amor.LA GUERRA SEGÚN SIMONE WEIL
LO QUE EL HOMBRE HACE AL HOMBRE
¿Qué es lo que nuestro siglo ha agregado a lo que siempre hemos sabido acerca de la aterradora cantidad de fechorías que los hombres son capaces de cometer? ¿Qué ha aportado de inédito a lo que siempre hemos sabido (o creído saber) acerca de lo que el hombre puede hacer al hombre? En el siglo XX, los «campos» donde Estados y regímenes políticos programaron la aniquilación del hombre revelaron la «condición inhumana». La historia adoptó la apariencia ya no del destino (tal como lo había anunciado Hegel), sino del terror. Por eso la pregunta: ¿Hemos visto surgir aquí la figura excepcional del mal, del mal en una violencia y un horror sin precedentes? ¿O bien estamos aquí, como afirma Hannah Arendt, simplemente ante la banalidad del mal? Myriam Revault d?Allones toma como punto de partida esta expresión, cuyo sentido se desgastó aun antes de haber sido comprendido, para tratar de analizar lo que el hombre puede hacer al hombre, es decir, la virtualidad siempre presente del mal político. Para entender el presente de ese mal es preciso reabrir el pasado, remontarse al mal radical según Kant, volver también al lazo entre lo trágico y la capacidad de institución política en Aristóteles, y luego releer a los modernos, como Hobbes y dos de sus grandes comentaristas: Carl Smith y Leo Strauss. Encontraremos en esta lectura inédita, como un hilo conductor, la idea de una humanidad desprovista de toda pretensión de inocencia, de una humanidad de vuelta al mal de la libertad (de su libertad) y, por lo tanto, a su poder de obrar.BIHOZBERATASUNAZ
Baina, zergatik ez du barkatuko? Zehatz dezagun orain, bada, zer den barkamena, eta ikusiko dugu jakitunak ez duela eman behar. Barkamena zigor mereziaren absoluzioa da. Jakitunak zergatik ez duen eman behar luze azalduko dizute gai hori espresuki jorratu dutenek. Nik, ez dagokidan epaian banengo bezala, labur aritze aldera, zera esango dizut: barkamena ematen zaio zigorra jaso beharko lukeenari, baina jakitunak ez du aintzakotzat hartzen egin behar ez duen ezer. Beraz, zigorra jartzeko betebeharra duenez, ez du barkatuko. Baina barkamenaren bitartez lortu nahi duzuna beste bide duinago batek emango dizu. Izan ere, jakituna bihozbera izango da, ardura hartu eta zuzenduko du; barkamena emango balu bezala egingo du, baina ez du barkatuko, barkatzen duenak egin beharreko zerbait ez duela egin onartzen baitu.EL CUERPO TENEBROSO
En universo desequilibrado nacimos, dignos hijos del espíritu del tiempo. Hemos crecido entre sombras y como tales vivimos, rotos interiormente, perdido el rumbo a causa de un tornado impetuoso, de altas olas y vientos bruscos y negros. La armonía era el horizonte esperado pero que nunca se vislumbraba, pálido y brumoso; éramos por ello incapaces de penetrar en su ciudadela. Existíamos en los rápidos virajes, en el escándalo, en la agitación mortífera de lo exaltado. Ignorábamos la mesura, algo que tal vez despreciábamos sin de nada enterarnos. Ideal de vida: ser extremosos sin perder la moderación escribe Gil Albert. Sombras oscuras de los movimientos de ida y vuelta, de las dialécticas implacables: qué arduo resulta abarcar los caminos de la mesura y desmesura, el límite y la extralimitación
Serafín Senosiaín (Pamplona, 1956) Ha colaborado en Papeles de Son Armadans, El viejo topo, Diwan, y otras publicaciones, y es autor de la colección de poemas El Sur, cuya primera edición apareció en Barcelona, en 1979, y del presente texto, que resultó finalista del VIII Premio Anagrama de Ensayo (1980).FILOSOFÍAS ÁRABE Y JUDÍA
SOLO ÉTICA
Solo ética. Una introducción a la ética para jóvenes quiere ser un libro de lectura, de ayuda, y no un libro de texto. Su intención divulgativa hace fácil y comprensible la aproximación a una disciplina como la ética, de la que todo el mundo habla pero dFILOSOFÍA PARA LA UNIVERSIDAD, FILOSOFÍA CONTRA LA UNIVERSIDAD (DE KANT A NIETZSCHE)
A ellas consagraron sus invenciones reputados estudiosos procedentes de distintas Universidades españolas (Madrid, Valencia y Vigo) y extranjeros (Mainz y Pisa), y todos se esmeraron encomiablemente en reubicar en nuestro enmarañado aquende las premisas elaboradas hace dos siglo, al igual que a la sazón se esforzó ese elenco de filósofos para hacer descender al terreno de lo concreto sus ideas a veces abstractas. Además Reinhard Brandt, Joaquín Abellán habló de Van Humboldt, Stefano Bacin se ocupó de Fichte, Arturo Leyte de Schelling y Heidegger, Matthias Kossler de Schopenhauer y Joan B. Llenares de Nietzsche. Manuel Bermejo hizo una semblanza de la situación de la Universidad germana y española en el tránsito del siglo XVIII al XIX y Faustino Oncina se centró en el dilema pujanza/decadencia del modelo forjado por la constelación idealista o humboldtiana en nuestros días.ÍndiceLa filosofía clásica alemana y su idea de la universidad: ¿un anacronismo viviente? / Faustino Oncina Coves La Universidad Europea entre la ilustración y liberalismo. Eclosión y difusión del modelo alemán y evolución de otros sistemas nacionales / Manuel Ángel Bermejo Castrillo La contienda de las facultades. Determinación racional y determinación ajena en la Universidad Kantiana / Reinhard Brandt Filosofía aplicada: la idea de Fichte para una nueva universidad / Stefano Bacin Hegel y los orígenes de la Universidad contemporánea desde su crisis actual / Sergio Sevilla De la universidad absoluta en Schelling a la universidad existencial en Heidegger ¿una continuidad? / Arturo Leyte La idea de universidad de Wilhelm Von Humboldt / Joaquín Abellán Filosofía de las órdenes de naturaleza y filosofía a las órdenes del gobierno: la crítica de Schopenhauer a la filosofía universitaria / Matthias Kossler Buscando espacios para la verdad: Nietzsche y la filosofía en la universidad / Joan B. Llinares AVICENA ESENCIAL
INTRODUCCIÓN A LA HERMENÉUTICA FILOSÓFICA
La hermeneútica tiene una larga historia de la que todavía hoy se puede aprender mucho. Al comienzo se sitúa el tratado aristotélico de este mismo nombre, que se ocupa, en el fondo, de la lógica de la oración. La manera en que la Edad Moderna usa el término "hermenéutica" se refiere por lo general a disciplinas especiales. Así, encontramos una hermenéutica jurídica y una teológica y, a fin de cuentas, la antigua palabra «hermenéutica» tiene la connotación del sentido universal de traducción. Pero una auténtica universalidad sólo pudo asociarse con este concepto cuando la era metafísica se acercó a su fin y su pretensión de monopolio frente a las ciencias modernas quedó restringido. Fue sobre todo Wilhelm Dilthey quien dio un paso importante en esta dirección con su psicología descriptiva. Pero sólo cuando Dilthey y su escuela llegaron a tener una mayor influencia sobre el movimiento, el entender ya no quedó meramente situado al lado del comprender y del aclarar y, en general, no quedó limitado a su uso por las ciencias. Al contrario, el entender constituye la estructura fundamental de la existencia humana, por lo que viene a situarse en el centro de la filosofía. De este modo pierden su primacía la subjetividad y la autoconciencia, que en Husserl todavía encuentran su expresión en el ego trascendental. En su lugar se sitúa el otro, que ya no es objeto para el sujeto, sino que éste se halla en una relación de intercambio lingüístico y vivencial con el otro. Por eso, el entender no es un método, sino una forma de convivencia entre aquellos que se entienden. Así se abre una dimensión al lado de la cual ciertos otros ámbitos especiales de posibles conocimientos no juegan un papel paralelo o equivalente, sino que esta dimensión constituye la práctica de la vida misma. Esto no excluye en absoluto que precisamente los métodos de la ciencia vayan también por su propio camino, que consiste en la objetivación de los asuntos de su investigación. Pero justamente aquí se encuentran también los peligros de una limitación teórica de la ciencia, que consiste en esquivar ciertas experiencias relacionadas con el otro ser humano, otras palabras, otros textos y su pretensión de validez debido a la autosatisfacción metodológica. Piénsese sólo en los pocos pasos que se avanzaron, por ejemplo, en el esclarecimiento de la gramática estructuralista del mito, en el que se invirtieron enormes energías de investigación, y ciertamente no con la finalidad y el resultado de que ahora el mito comience a hablar mejor. Algo parecido se podría decir de la semántica, que toma como objeto el mundo de los signos o de la textualidad, a los que el conocimiento científico ha conseguido acercarse de manera nueva e interesante. Mas, la hermenéutica no pretende la objetivación, sino el escucharse mutuamente, y también, por ejemplo, el escuchar a alguien que sabe narrar. Es ahí donde comienza lo imponderable al que nos referimos cuando los seres humanos se entienden. El mérito especial de Grondin consiste en haber elaborado este diálogo «interior» como el fundamento propiamente dicho de la hermenéutica, pero que tiene un papel importante también en otros contextos. Jean Grondin (1955) estudió en las universidades de Montreal y Tubinga. Entre 1982 y 1990 enseñó en las universidades Laval (Quebec) y de Otawa. Desde 1991 es profesor titular de Filosofía en la universidad de Montreal. Becario del Conseil de Recherches en Sciences Humaines du Canada y de la Fundación Alexander von Humboldt. Es autor de diversos libros sobre la hermenéutica de Gadamer, la filosofía de Heidegger y Kant, y de una biografía del propio Gadamer (Hans-Georg Gadamer. Una biografía. Herder, Barcelona 2000). De interés para estudiosos de la Filosofía y las Ciencias del Hombre y Bibliotecas.ENTRE EL ALBA Y LA AURORA
Ser, pensar, ver, mirar son el sustrato de la escritura de María Zambrano, que se apoya y brota de una irrenunciable voluntad de pensar y trazar la palabra que la vida necesita. Por ello escribe con la intención de reconducir la filosofía a la concreción de la existencia, para hacer del pensamiento, como ha dicho Wanda Tommasi, una instancia mediadora capaz de llevar a la luz de la conciencia las realidades oscuras del cuerpo, del sentir, de la pasión. María Zambrano se mueve en la frontera entre filosofía y poesía. En los ensayos de Entre el alba y la aurora alienta algo de la investigación filosófica que los unifica: la voluntad de hacer de la lectura experiencia y de la escritura su articulación. En todos ellos la investigación ha sido reflexión sobre el modo en el que la obra de esta autora nos interpela y sobre el porqué de esta interpelación, dirigiendo la atención al contexto de las propias expectativas, a lo que el encuentro con sus páginas obliga a recomponer, al sentido que de aquí nace abriendo posibilidades de comprensión e interpretación. María Zambrano ayuda a pensar el fondo originario del vivir personal y enseña a darle un cauce, pone así de manifiesto el sentido del filosofar, acción reflexiva dirigida a la apertura de un futuro en tarea de creación que no es impositiva, sino liberadora. Carmen Revilla Guzmán es profesora de Filosofía contemporánea en la Universidad de Barcelona. Sobre María Zambrano, entre otras cosas, dirige la revista Aurora y ha editado el libro Claves de la razón poética (Trotta, 1998); recientemente ha publicado Simone Weil: nombrar la experiencia (Trotta, 2003).