Género policíaco y misterio

LOS MUERTOS DEL CARSO (HEINICHEN, VEIT)

Trieste sufre el azote de la bora nera, un gélido viento del noreste que sepulta la ciudad bajo un grueso manto de nieve. El clima es perfectamente acorde con el estado de ánimo del comisario Laurenti, a quien su mujer acaba de abandonar afirmando que necesita tiempo y tranquilidad para reflexionar sobre sí misma. Para distraerse, Laurenti se vuelca en el trabajo... y, desde luego, no le faltará. Una casa vuela por los aires, y la policía recibe el aviso de un cruento asesinato en el Carso que, probablemente, guarde relación con una banda de contrabandistas que adquiere su mercancía en alta mar, en plena noche. ¿Es posible que también estén saldándose de forma sangrienta viejas cuentas pendientes de la posguerra? Un caso espinoso para el comisario Laurenti, italiano del sur a quien resulta difícil comprender lo que encierra este avispero de eslovenos, croatas e italianos, de fervientes nacionalistas y viejos comunistas...

LA CANCIÓN DEL JARDINERO (SWAMINATHAN, KALPANA)

Transcurre un verano tan disparatado como los textos de Lewis Carroll, cuando una serie de acontecimientos irracionales e inexplicables sacuden Utkrusha, el Edificio, y Lalli, antigua detective de Homicidios de la policía de Bombay, ha de hacer frente al asesinato en casa. El Edificio tiene cuatro plantas y cuatro pisos en cada planta, lo que suma un total de dieciséis hogares. A quince de ellos les haría mucha ilusión pensar que algo le podría suceder al señor Rao, quien se dedicó a conocer a todo el mundo, aunque muy pronto todos empezaron a no conocerle a él. Por su curiosidad, el señor Rao era en gran medida como el pequeño elefante preguntón de Kipling. El señor Rao creía en el derecho ciudadano a la información. Por él se supo que la ginecóloga de la señora Kamath se había negado de plano a realizar un quinto aborto. Por él se supo por qué la boda de la hija de Ramachandran se suspendió de manera precipitada. También por él se conoció la historia que había tras la jubilación prematura de Patherphaker y la verdad acerca de la crisis nerviosa de Kumudben. Entonces, justo cuando el Edificio decidió que tenía que hacerse algo respecto a todo eso, el señor Rao murió, alterándolos a todos;

DESAPAREGUDA (COBEN HARLAN)

Fa anys que Myron Bolitar no té notícies de Terese Collins, amb qui va mantenir un idil·li sonat, de manera que la trucada desesperada de la dona des de París el deixa completament desconcertat. "Vine a París", li diu la Terese, deixant en l'aire l'aroma d'una trobada romàntica, sensual, amb què recuperar el temps perdut. Però la Terese pronuncia les paraules amb una altra intenció. En Rick, el seu exmarit, estrella de la CNN, ha aparegut assassinat i ella és l'única sospitosa del crim. La prova preliminar d'ADN, no obstant, assenyala una altra persona: la seva filla. ¿Però no és morta des de fa més de deu anys? Bolitar mai no hauria endevinat el torbador secret íntim de Terese Collins, una història que no només els deixarà tots dos absolutament destrossats, sinó que també podria canviar el món.

NATURALEZA MUERTA (INSPECTOR PENDERGAST 4) (PRESTON, DOUGLAS / CHILD, LINCOLN)

Vuelve el inspector Pendergast con un misterio que le llevará hasta el oscuro y tortuoso pasado de un «apacible» pueblo de Kansas. Medicine Creek es un pueblo perdido de Kansas, un pueblo tranquilo donde todo el mundo se conoce y donde nunca ocurre nada... Hasta que se produce un asesinato. En medio de un campo de maíz se descubre el cadáver mutilado de una mujer rodeado por un círculo de flechas indias, cada una con un cuervo atravesado en su punta. Y esto es solo el principio. El asesino está entre los habitantes de Medicine Creek y nadie volverá a dormir tranquilo. Justo en ese momento llega al pueblo el enigmático inspector Pendergast. Nadie sabe quién le ha avisado, pero todos están seguros de que es el único capaz de descifrar el misterio de los espeluznantes asesinatos...

GILEY (IBAÑEZ JULIAN)

El giley es un juego antiguo. Los monarcas se jugaban a las cartas los doblones de oro y a veces el reino... algunos, como el policía Cobos, se juegan la vida. Cobos, descendido de Madrid al paisaje ocre de Puertollano, es un policía que regenta un garito ilegal donde juegan quinquis, chulos y borrachos y, en teoría, se encarga de Lesiones y Menores en la comisaría. Fardón y farolero, a Cobos le agrede en el portal de su propio garito una rubia ceñida a un vestido rosa calabaza y que no tiene el gusto de conocer, pero a quien comenzará a buscar como una novia despechada. Tres días después, la Guardia Civil la saca de un riachuelo cerca de Puertollano y Cobos se dará cuenta de que, por presumir, ha repartido cartas de sospechoso en una partida que acabará entre rejas o aún peor. Julián Ibáñez (Santander, 1940) estudió Ciencias en la Universidad de Valladolid y guión en la Escuela Oficial de Cine de Madrid. Durante diez años residió en diferentes países y actualmente vive a Argés (Toledo), dedicado a la escritura y a la pesca. Reconocido autor de novela negra, Ibáñez ha publicado títulos como La triple dama, Mi nombre es Novoa, Entre trago y trago y La miel y el cuchillo. Además, también lo es de títulos juveniles como Crimen supertranquilo, Los gorilas no bromean con la corbata o Me gusta ayudar a las pelirrojas.