Música

MI AMIGO ALBENIZ

Un chico de quince años con aptitudes artísticas, que sabe muy poco del mundo, se encuentra con otro joven de su misma edad que, además de ser un genio, ha viajado, conoce gentes y lugares diversos y sabe ganarse la vida cuando surgen problemas conómicos. El pequeño Manuel Valle, que conoce a Isaac Albéninis durante su viaje a Cuba en 1875, va entablando amistad con el genial creador de "Iberia" al tiempo que su vida comienza a cambiar. Manuel será testigo de las luces y las sombras de una vida entregada al arte. Con el paso del tiempo, Albéniz, profundizando en las raíces nacionales, se convertirá en un compositor universal . Las ilustraciones de Jorge Galán recrean el ambiente que envuelve a los protagonistas del libro.

VLADIMIR HOROWITZ

Vladimir Horowitz encarnó a lo largo del siglo XX la figura del virtuoso para el cual los límites no existían. Sus proezas técnicas y su sonoridad inconfundible deslumbraron al mundo desde los años de su juventud, garantizándole un éxito fulminante; pero las tensiones nerviosas creadas por su propia forma de concebir el concertismo le obligaron a detener en distintas ocasiones su actividad. Considerado, una y otra vez, acabado y jubilado, Horowitz volvió siempre sobre el escenario a recuperar su trono, convirtiéndose, con más de ochenta años, en el pianista mejor pagado de la historia. En este libro brillante y lleno de anécdotas, la vida y el arte de Horowitz se entrelazan dando forma a una síntesis que es, a la vez, una reflexión sobre la cultura musical de la que él fue el máximo emblema. El texto incluye el repertorio completo del pianista.

ALANIS MORISSETTE

Alanis Morissette, nacida en Ottawa, Canadá, en 1974, se convirtió con su álbum «Jagged Little Pill» en la cantante con más éxito en la década de los noventa y superó a cualquier otra vocalista, cantautora o similar en el rock. Pero ¿hacia donde puede ir una carrera en la que su fuente principal es su propia vida? Seguramente, como afirma Sergio Casado, no hacia las listas de ventas, porque no es una artista que rinda culto, como la sociedad occidental actual, a lo efímero de una canción, un libro o una película. Hasta ahora Morissette siempre ha antepuesto su raíz emocional incluso descuidando otros aspectos y eso sólo le ha reportado beneficios.