Música

1001 DISCOS QUE HAY QUE ESCUCHAR ANTES DE MORIR

1001 discos que hay que escuchar antes de morir presenta la selección crítica definitiva de la mejor música de los últimos sesenta años y constituye una guía ilustrada imprescindible para todo aficionado que quiera completar, o reconstruir, su discoteca ideal, del rock al pop, del punk al funk. 1001 discos que hay que escuchar antes de morir es una guía indispensable, informada, inteligente y compacta, que propone un recorrido a través de los mejores discos de todos los tiempos, comentados de manera apasionante e incisiva por auténticos expertos dirigidos por Robert Dimery e ilustrados por 800 imágenes de cubiertas de discos míticos, grupos y artistas. Desde el sugerente What's Going On?, que Marvin Gaye publicó en 1971 al regreso de Vietnam de su hermano, hasta el extraordinario álbum conceptual de David Bowie The Rise and Fall of Ziggy Stardust, aquí están todos los discos que en verdad cuentan: el revolucionario Revolver de los Beatles, que supuso un cambio radical en la música pop, y el torbellino de anarquía de los Sex Pistols y su Never Mind the Bollocks, que rompió con todo. Un verdadero recorrido por la historia de la música, desde esa cumbre del pop que es Pet Sounds, de los Beach Boys, hasta el grunge de Nirvana y su retorno a la sencillez y la vitalidad del rock'n'roll primigenio que significó Nevermind. Así, 1001 discos que hay que escuchar antes de morir se asoma a las interioridades de álbumes como el fundamental Velvet Underground & Nico, con artistas de la talla de Bowie y Joy Division, de REM y The Strokes; nos recuerda a famosa aparición de Bob Dylan, guitarra eléctrica en mano, en el Festival de Newport con su visionario Highway 61 Revisited grabado en 1965 en una Norteamérica en guerra con Vietnam y consigo misma, justo al tiempo en que Van Morrison producía su memorable Astral Weeks; y nos lleva después hasta el tono retro de la guitarra de los Stone Roses de «Madchester», en el álbum homónimo, o Blue Lines de Massive Attack, o Automatic for the People de REM, y tantos otros discos. En definitiva, una obra de referencia obligada para cualquier aficionado a la música.

ROMEO Y JULIETA

En el siglo XVI, el teatro era muy apreciado en la sociedad inglesa, tanto por los plebeyos como por los aristócratas. "Romeo y Julieta" fue el primer éxito de William Shakespeare, que lo escribió con 30 años y, desde entonces, no dejó de crear obras, con las que alcanzó la fama y la fortuna. La obra cuenta la historia de dos jóvenes enamorados, que deciden estar juntos a pesar de la oposición de sus familias, que son enemigas desde siempre.

MISA DE LA LUZ

Folleto que completa el CD «Misa de la luz». Se trata de una misa para cuatro voces con acompañamiento instrumental que fue compuesta por encargo de la Delegación de Juventud del Arzobispado de Madrid con motivo de la Misión Joven. La misa se estrenó en la Plaza de Oriente durante la Eucaristía de envío a la misión joven el 12 de noviembre de 2006. El CD contiene también las «Letanías a la Virgen», estrenadas en la Catedral de la Almudena el 2 de mayo de 2003, y el himno del encuentro de Juan Pablo II con los jóvenes, celebrado en el mismo mes en Madrid, «Seréis mis testigos». Temas:1. Sois la luz del mundo 2. Os doy el agua viva 3. Señor, ten piedad 4. Gloria 5. Salmo de David 6. Aleluya 7. Yo soy el Camino 8. Cristo, óyenos 9. Bendito seas, Señor 10. Santo11. Cordero de Dios 12. Caminaremos a la luz de tu rostro13. El Espíritu del Señor 14. Letanías a la Virgen 15. Seréis mis testigos

LA CREACIÓN MUSICAL EN EL SIGLO XXI

Una vez más la Cátedra Jorge Oteiza nos presenta uno de esos escritos que resultan relevantes para el conocimiento del arte y la cultura de nuestro tiempo. La creación musical en el siglo XXI recoge la intervención de Tomás Marco en el programa "Arte y cultura de las sociedades del siglo XXI". Acercarse a la música significa poseer unos conocimientos y unas experiencias que permitan hablar sobre ella. Pero, además, la música podríamos decir que es -de algún modo- la más espiritual de las artes. La música tiene que ver con la "interioridad", con la aventura, con la búsqueda. Eso sí, nos recuerda Tomás Marco, "hay que saber buscar". Con estas consideraciones, esta apuesta por la música, en un mundo de tanto ruido - incluyendo una parte importante de la música fabricada como producto comercial-, supone dar tono y dar nombre a las sensacions corporales y espirituales. Es decir, detenerse en los estados del alma, emocionarse y vibrar. A través de la música es posible imaginar, experimentar y, en definitiva, dejar de sentirnos presos de alguien, de un lugar, de un deseo inalcanzable o de la vida en general. Con esas lecciones, Tomás Marco nos ayuda aver lo que existe más allá de lo que ven nuestros ojos.