Poesía de poetas individuales

LAS CELDAS DE MI CUERPO

Te conocí en mi pasillo oscuro Tú eras feliz no tenías pasillos. Me dijiste que me besarías, entonces me acerqué a la luz. Después viajamos, andamos, y agotados... nos dejamos morir.

COSES QUE PASSEN

Coses que passen és un itinerari, un itinerari reflexiu, un centímetre més d'aquest extraordinari, inacabable camí, que ha seguit, segueix i seguirà la humanitat des que és conscient d'ella mateixa. Un camí que tempta el bosc, sempre verge i frondós, dels grans interrogants de l'aventura humana. Un poemari que aboca als fets i a les seves consequ?ències, aboca a les petges que retenen, àvids, els camins, aboca a tot allò que imparable ens creix en el llevat, amenaçador, del temps.

ROSAS PARA MISS BURKE

Es Ana Deacracia, pura Ana. Fluyen, como un manantial inagotable, versos y metáforas desnudas que corren con desenfreno buscando un remanso: el mar de la poesía. Llegan con luz propia las palabras e iluminan y colman el espacio de puro sentimiento. Ana se derrama en el verso sobre el papel. […] Se licua por amor, se evapora en ti, lector, disuelta en el verbo, en el vocablo, en el pacto y el compromiso de invadirte y conmoverte a cambio de nada. Es Ana en esencia, mujer y poeta, amante y amada. “Mírame/ goza tu triunfo y mi locura”. La entrega total, hermosa locura, definitivamente loca en un mundo de cuerdos que mercadean con todo. Disfruta pues, con todos los sentidos en ebullición, de estos versos y ama con la amante, has de devenir en su locura con ella, pasea por el jardín secreto de su alma, licuándote en palabras que conformarán poemas desnudos. Gracias, Ana, por la donación de estas rosas. Tendré sumo gusto en acercárselas a Miss Burke. Será un placer.         Javier Sánchez Durán 10

LA VOZ QUE YO ESCUCHO

Caminando por la vida he ido descubriendo que Dios habla desde muchas experiencias vividas a solas o en compañía. Desde el asombro y la indecible alegría. Que Dios habla en el corazón de su silencio a través de todo y de todos. Hechos de vida, interrogantes fuertes, hombres y niños que pasan, jóvenes y ancianos que se cruzan a mi paso, los árboles frondosos o tal vez recosidos, los paisajes del mar con unas barcas, las montañas nevadas o desnudas... todo habla desde el corazón del silencio. ¿Y cómo habla? Yo te diría: habla desde la fe, desde el amor y desde la esperanza. Habla iluminando paisajes en sombra... o alumbrando los rincones del alma. Habla invitando a la unión con él, en el templo de la intimidad. Y en ese rincón es donde su Amor revela todo, escucha todo, te consuela y te llama a consolar... Esa es la voz que yo escucho. Y tú, también.

MOMENTOS/MOMENTS

Como crítica de arte conocí a Rosa Yagüe en primer lugar, como artista. Admiré su pintura, sus dibujos, grabados y sugerentes collages e instalaciones. Fue en los 90, primero, en la exposición que hizo en una galería de arte y, más adelante, en otra exposición institucional que llevó a cabo en homenaje a la poeta Gloria Fuertes, buena amiga suya. Después mantuvimos cierta correspondencia y algunos contactos en los que fui conociendo a la autora como una creadora versátil, también en el campo de la música y la escritura. Le oí cantar, interpretar, recitar y poner música a determinados poemas que leía y que, particularmente le interesaban. Un día la pintora me leyó sus primeros haikus, composición poética que en Japón es clave de su lírica. Estrofa marcada por el ritmo de 5-7-5 sílabas, que se fue introduciendo paulatinamente en la poesía occidental en la centuria pasada. La primera escritora española que publicó haikus fue Ernestina de Champourcín, poetisa de la generación del 27, esposa de Juan José Domenchina, otro poeta de la misma Generación. Más adelante, María Huidobro también publicó con éxito diversos libros de haikus. Me gustaron los haikus de Rosa Yagüe, me sonaron bien. Tenían reflexiones hermosas y sonoridad apreciable. También música. La autora tiene capacidad de metáfora para revestir la realidad amorosa en una transposición literaria, tomando imágenes de la naturaleza y la vida. Sus haikus tienen la singularidad de que tienden al amor y a la rima como música y ritmo.