LAS TARDES O EL DESEO (CARLOS PINTO GROTE)
No te encuentro en el agua si te busco porque erez pez de cobre silencioso, buceando en mi sangre y en mi cuerpo como si el mar me hubiera devoradoME ESCAPARE POR EL HUECO DE LA CHIMENEA (LEOPOLD DAVI HANS)
«chimenea de la hueco por el me escaparé Si atrancáis las ventanas, saltaré por una ventana. Si cerráis con llave la puerta,»SIETE ÁRBOLES CONTRA EL ATARDECER (CUADRA CARDENAL, PABLO ANTONIO)
La escritura poética de Pablo Antonio Cuadra (Managua, 1912-2002) es la más importante de Nicaragua después de Darío. Su poesía surge como un caudal de la misma tierra que lo vio nacer. Y no hay mejor exponente de su obra que Siete árboles contra el atardecer(1980) donde su paisaje toma carta de ciudadanía en el imaginario literario universal. Cada poema se dedica a un árbol particular, de los que abrigaron la vida del poeta y sostienen el cielo americano: la ceiba, el jocote, el panamá, el cacao, el mango, el jenísero y el jícaro. Con rasgos de precisión botánica, se convierten en figuras dramáticas al modo de los guerreros de Esquilo, que hacen palpable la memoria de su pueblo. Así, la naturaleza parece dotada de palabra, con alusiones a mitos de origen, la filosofía náhuatl, griega y cristiana, a fuentes eruditas, crónicas de descubridores y viajeros, vocabulario coloquial español e indígena, terminología científica, cánticos tradicionales… «Cada árbol tuvo su razón de ser en mi vida», dice el poeta. En vísperas del centenario de su nacimiento y en el Año Internacional de los bosques, este libro recoge, además, otros poemas que corresponden a diversas etapas de su creación y que amplían su visión de la naturaleza. En palabras del poeta, crítico y académico Steven F. White, responsable de la edición y del prólogo del volumen, la propuesta de PAC es un desafío para «las generaciones que van a heredar el mundo». El poeta, amante de la flora y fauna de su país, de sus volcanes, lagos, selvas y sabanas, despliega la palabra poética y ecológica para que en el lector germine y florezca también la pasión de conservar la memoria y el paisaje: «los poemas-árboles de Cuadra son canciones sostenibles, creadas para permanecer». La obra poética de Pablo Antonio Cuadra es objeto de estudio por parte de una de las más relevantes corrientes críticas actuales: la ecocrítica, que reflexiona sobre la relación entre la literatura y el medioambiente. Porque la presente antología profundiza en el legado del poeta como el fundamento de un pensamiento ecológico que rescata el mundo que habitamos y construye una relación más comunicativa e igualitaria entre todas las especies, una fértil unión, en palabras de White, de «naturaleza, historia, hombre y mito; pasado y presente, pero también un porvenir posible». Los poemas «ponen también en acción una estrategia de la memoria para recordar quiénes somos, de dónde venimos y, sobre todo, a dónde vamos si no logramos aprender a enraizar el lenguaje en la tierra y cuidar fehacientemente el planeta que nos sostiene». «A través de la imaginería de sus poemas hizo trascender el término vernáculo, desde su páramo doméstico, a una dimensión universal. En ellos podemos leer lo nicaragüense lejos de cualquier color local, bajo una luz artística que se vale por sí misma, y se abre por sí misma, sin separarse de esas hondas raíces que están siempre bajando a lo profundo de la tierra solar.» Sergio Ramírez «La voz delSOSPECHA DE LA LUZ (NAVARRO, MARÍA)
La poesía actual en una cuidada edición que sigue en su diseño al canon aúreo de muchos manuscritos e incunables.ENCUENTRO DE HOMBRE CON LUMBRE (JAVIER BERROS)
La buena razón era alzar nuevas tribunas, hermanar ambiciones, modelar urbes sin cepos a la naturaleza, contagiarnos ágoras. Nos pusimos manos a la obra, pero, una y otra vez, lo que nos salían eran absolutas verdades, constantes iglesias con bancos largos y duros, púlpitos sin rosca y baptisterios.EL TORN (MIR MARISTANY, CLARA)
Amb El torn Clara Mir va guanyar el 39è Premi Marià Manent de poesia de Premià de Dalt. Aquest llibre, segons escriu Vicenç Llorca al pròleg, tanca «una trilogia entorn a la condició humana, expressada amb la seva grandesa, però també amb les seves contradiccions». En el joc d'interpretacions de l'experiència humana que, per a l'autora, és la poesia, l'artefacte màgic d'El torn crea un paisatge emocional enmig del qual hi ha «la posició de l'ésser humà davant el misteri de l'univers», en paraules de Llorca. Els dos llibres anteriors de Clara Mir són Els Déus i les Bèsties i La paraula des-habitada (premi Josep M. López Picó).







