Poesía de poetas individuales

NUNCA SE SABE (ESCUDERO, ISABEL)

¿Qué es lo que hacen esas coplas, versos, proverbios, acertijos o canciones que se me escapan a rachas al menor tropiezo? Por un lado, claro, imitan al pueblo (que, al no ser nadie, es el solo dueño de la lengua viva) en los juegos de sabias polimetrías,

DÉCADA . POESÍA 1997-2007 (NEUMAN GALÁN, ANDRÉS)

El presente volumen reúne íntegramente la obra poética de Andrés Neuman, desde sus tempranos inicios hasta la actualidad. El período abarcado coincide además con una década exacta, funcionando a modo de primer balance y escala en el camino. Todos los libros de poesía publicados con anterioridad se ofrecen aquí en una edición minuciosamente revisada por el autor, con el añadido de dos nuevos, inéditos hasta hoy.

AVERNO (GLÜCK, LOUISE)

Entre el bien y el mal hubo una guerra. Decidimos que el cuerpo fuese el bien. Eso hizo que el mal fuese la muerte, que el alma se volviera completamente en contra de la muerte. Como un soldado que desea servir a un gran señor, el alma desea cerrar filas con el cuerpo. Se puso en contra de la oscuridad, en contra de las formas de la muerte que reconocía. De dónde viene la voz que dice: y si la guerra fuese el mal, que dice y si fue el cuerpo el que nos hizo esto, nos hizo tener miedo del amor. “Lago en el cráter”, de Louise Glück. Louise Glück es autora de más de nueve libros de poesía y de una colección de ensayos, Proofs and Theories, que obtuvo el Premio PEN/Martha Albrand. Fue galardonada con el Premio Nacional de la Crítica por The Triumph of Achilles, el Premio Pulitzer por The Wild Iris (El iris salvaje, Pre-Textos, 2006), y el primer Premio otorgado por los lectores del New Yorker, además del Premio Bollingen, por Vita Nova. Entre otros, cuenta también con el Premio Nacional Bobbit otorgado por la Biblioteca del Congreso, el Premio William Carlos Williams otorgado por la Asociación de Poetas de Estados Unidos, el Premio Fundación Lannan y el Premio Ambassador, otorgado por la Unión de Hablantes de lengua inglesa. Louise Glu?ck es miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras y profesora en el Williams College. Vive en Cambridge, Massachusetts. La editorial Pre-Textos también publicó su libro de poemas Ararat, en 2008 y Las siete edades, en 2011.

POESÍA REUNIDA (KIRSCH, SARAH)

Ya en Estancia en el campo (1967) inicia Sarah Kirsch todos los temas que caracterizarán a sus libros posteriores: los hechizos y combates del alma en una exacta observación de la naturaleza y del paisaje al cambio de las estaciones. La observación es realista, no se proyectan los sentimientos de la observadora en la naturaleza sino que a través de la naturaleza se evocan sentimientos y asociaciones en la persona. Para la poeta no se trata de una descripción de cosas o seres sino de un informe de su encuentro, de su confrontación con ellos. Con ese exacto descubrimiento de lo real y de las asociaciones provocadas por ese encuentro los poemas adquieren sustancia y no son simplemente formas agradables e inocuas. En «Estancia en el campo» se da ya también la forma del poema sin rima y sin signos de puntuación, sobre todo sin comas, lo que puede dar lugar a ambigüedades y dobles significaciones deseadas, de modo que el lector debe buscar una lógica de la frase a veces, como en Celan, a través de repetidas lecturas. Hace cuarenta años Sarah Kirsch (1935) empezó a publicar poesía en su “pequeño país calefactor”, la entonces República Democrática Alemana, que no dejaba que sus habitantes hicieran viajes al exterior. Como tantos poetas alemanes, proviene de una familia donde hay pastores protestantes. Estudió biología. La eligieron para llevar cursos en la Escuela de Altos Estudios de Poesía (Instituto Johannes Becher), en Leipzig. Ernst Bloch vivía allí, se pensaba en el principio esperanzada. Dejó de llamarse Ingrid y comenzó a firmar como Sarah, para que no se olvidara cómo tenían que llamarse todas las mujeres judías durante el nazismo. El apellido se lo prestó su marido. Una nueva identidad. Un tono inocente, naif y suave, observaciones precisas, educación de los ojos. Amores, antes que nada, a las plantas. Mientras, el país se industrializó de manera brutal. Cuando en 1976 firmó con muchos otros una protesta contra la expatriación de un poeta amigo, fue expulsada no oficialmente, mas sí de facto. Se le cerraron las editoriales, la Seguridad del Estado y los vecinos observaban los juegos infantiles de su hijo. Desde 1976 vive en el norte de Alemania, cerca de la frontera con Dinamarca, en un pueblo minúsculo de la llanura entre el Mar del Norte y el Báltico, dedicada a la escritura, a su gran jardín y a los animales. Ha obtenido numerosos premios. Hace unos años recibió el más renombrado en la literatura alemana: el Premio Büchner, nuestro Cervantes.

L’ARBRE QUE SOM (CALLAU FORTUNA, JOAN)

En diu Carme Cruelles, al pròleg del llibre: "Aquest poemari es basteix a sobre d'uns valors tan sublims com el pes de l'existència humana, un poemari que pretén fornir el sentit de la nostra vida i, no només això: mostrar la poesia com un instrument per sospesar i valorar el nostre exisitir, els nostres viures delirants i dubitatius sovint... Una veu extremadament càlida i a la vegada profunda que s'aparta dels malabarismes i additius innecessaris i que pretén, amb pas ferm i segur, arribar al fins de les coses, a l'arrel més profuntda, a la branca més alta... L'arbre que som és reflex del nostre existir, del nostre arrelament a la vida, de l'amor que ens fa sentir i ens fa reeixir i que ens ensenya les paraules justes i necessàries. [...] Tornem a trobar, com en L'avís de l'àngel, uns poemes sòlids que s'enganxen a la pell, perquè la poesia del Joan Callau és la d'un alquimista de la paraula".