Poesía de poetas individuales

OBRA POÉTICA. 1. PUNTO CERO (1953-1976) (VALENTE, JOSÉ ÁNGEL)

Punto cero recoge la obra poética de José Ángel Valente entre 1953 y 1976: A modo de esperanza, Poemas a Lázaro, La memoria y los signos, Siete representaciones, Breve son, Presentación y memorial para un monumento, El inocente, Treinta y siete fragmentos e Interior con figuras. La obra de Valente se inscribe en la línea crítica, ética y antirretórica emprendida por algunos poetas de la llamada Generación del 50. Inicialmente su poesía indagó en la cotidianidad inmediata y en su sustrato oscuro. La poesía como medio de conocimiento de la realidad y de la existencia. Con los años el verbo se hace cada vez más denso. La reflexión sobre lo histórico da paso a una reflexión sobre lo absoluto de la palabra y sobre el sentido del ser. La Obra poética de José Ángel Valente nos hace ahondar en la raíz más profunda de nosotros mismos.

CON LA LUZ PRIMERA . ANTOLOGÍA DE VERSO Y PROSA (OBRA DE 1920 A 1996) (ALBERTI MERELLO, RAFAEL)

Contados poetas- a excepción de Lope de Vega- han sido tan admirados, populares y queridos por su pueblo como Alberti. Él supo mantener ese difícil equilibrio entre una afable cercanía y un coridal distanciamiento que lo hacían ser asequible a todos, a la vez que muy respetado. Su personalidad ha sido centro de polémicas, como corresponde a una persona excepcional que ha tenido el privilegio de vivir los acontecimientos más importantes de casi un siglo, que ha defendido un ideario político, que ha sido un innovador en la poesía, que ha amado intensamente la vida, que ha sufrido un exilio legendario y que ha estado presente en la historia y en el corazón de su pueblo, sin importar la distancia geográfica que lo separa. Todos los elementos necesarios para hilar variedad de argumentos a su alrededor y dar forma así a su personaje público, algo a lo que él ya estaba habituado. Aunque lo único que, verdaderamente, importa y perdurará en el tiempo es la obra de uno de los creadores más singulares de nuestra literatura que ha deslumbrado y servido de modelo a varias generaciones. Porque la huella de su virtuosismo está presente- se acepte o no- en la poesía posterior.

CASA ATLÁNTICA, CASA CABARET (LADO, MARÍA)

Aínda lIe pesan as lembranzas daquela casa nova con boas vistas e o teito inzado de manchas de humidade; se cadra tece desde alí esta historia dos obxectos que compoñen a María Lado, esas cousas estúpidas e sinxelas que se apegan a ela para non abandonala nunca e que a perseguen de mudanza en mudanza nunha viaxe íntima e circular.

CERVAL (DANIEL BELLÓN)

Crezco en extenso: horizontal y vertical. De izquierda a derecha. De Arriba abajo. No en una hoja en blanco. Ni en un muro. Sino en tres dimensiones. Buscando siempre el calor que deshabilita el miedo y la ferocidad que nace de las tripas del miedo. No soy cartografiable. Nadie cabe en un mapa.

UTOPISTAS Y DESUTÓPATAS (ÁNGEL CALLE)

EL CLUB DE LOS UTOPISTAS ¿Quiénes somos? los indigentes del poder e indigestos para los poderosos los que tienen la garganta atada al corazón los que hacen habitables las comisarías los no llamados a la cena de la OMC los que tiran un verso y enseñan mil manos los que desayunan café con sueños los que tienen correo electrónico y siguen escribiendo cartas de amor los que tienen menos y no quieren para ellos más los que abren los brazos y no los cierran sobre cuellos los que escriben día con luna y presente con libertad los que para dar ruedas de prensa deben ir al hospital los enfermos de neoliberalismo y que nos recetarán otros mundos los que saben esperar y ya no aguantan los que pagan las facturas y reciben las fracturas los que inhalan poesía y detestan el CO2 los que asumen errores y no insisten en ellos los que rechazan las balas los que derriban gigantes y construyen molinos los que desobedecen a las porras y se escudan en los hechos los que crean redes políticas y no se enredan en el politiqueo los balsámicos balseros de la sensata locura los Utopistas: nosotras y nosotros. Me gusta este Club.

ESTA VOZ ES CASI VIENTO (JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA)

CONOZCO Conozco todas las sendas que conducen a tu morada, en la gran noche que se cierra, alrededor de los cipreses. Cuando te busco, tu música se calla y no me busca, a lo lejos. Es tan sólo un lamento en el aire, una voz de piedra, un violín en cenizas. ¿Qué viento frío trae la canción de los mártires tan cerca de mi nombre?

SIEMBRAS Y OTROS POEMAS (ROTHENBERG, JEROME)

SIEMBRAS para Robert Duncan Me fue dado un poema en el sueño... un poema que leo en voz alta... donde pude sentir las palabras saliendo a borbotones sin que pudiera recuperarlas... sólo sabía que el nombre del poema era "siembras" y que seguía a una recitación de "cokboy" en la que tuve que improvisar las últimas líneas, incapaz de recordar cuáles eran... entre poema y poema hice un comentario sobre la manera peculiar de leer de Duncan, sabiendo que estaba muerto pero viéndole sentado entre el público y asintiéndome cuando comencé a leer. “Nadie que esté escribiendo ahora ha cavado más hondo en las raíces de la poesía..." Kenneth Rexroth “Equiparando lo arcaico y lo experimental, lo primitivo y lo complejo [Rothenberg] ofrece a sus poetas contemporáneos, la oportunidad de concebir sus raíces como algo más amplio y profundo que el simple y estricto linaje académico.” Geoffrey O’Brein, Voice Literary Supplement

UMBRALES DEL NAUFRAGIO (ARTURO BORRA)

Haber callado/ haberse hundido en el abismo que abre las preguntas y así volver a empuñar un silencio y dejar que esta lengua reinvente su testimonio.

QUEJIDO Y TERNURA (CARMEN RUTH BOILLOS GARCÍA)

El primer poemario de esta joven poeta soriana ha dado mucho que hablar desde su publicación y no sólo por haber obtenido un gran éxito en las ventas. Quejido y ternura es un poemario cargado de denuncia social y en el que se hace un llamamiento a la concienciación ciudadana. En palabras de la poeta soriana María Ángeles Maeso en el prólogo a la tercera edición del libro: “Su poesía, marcadamente confesional, dirigida hacia un tú cambiante, al que se le ruega, amenaza, increpa. Es la expresión de una voz en tensión por dar con un len-guaje capaz de transformar el dolor en amor, para lo que invoca el silencio”.

COSECHA ROJA (VIOLETA C. RANGEL)

Cosecha roja, incorpora, además de los cuadernillos para nada (ed. crecida, 1999) y four roses (cuadernos del vigía, 2002), los últimos poemas inéditos de Violeta C. Rangel, poeta desgarrada, marginal y siempre presta a la desobediencia más corrosiva, extremos que la emparentan con escritores de la estirpe de Céline, Auster, Cioran o Leopoldo María Panero. Pocas veces en la poesía española se ha visto una obra más decididamente incordiante y descarada como la que se ofrece en este libro, no apto, desde luego, para optimistas o pusilánimes.

LIBRO DE LOS MENDIGOS (SANTIAGO AGUADED LANDERO)

EL MENDIGO DE ESTAMBUL (wor(l)d) ENTRE PERIÓDICOS fuerza la vista: a falta de caricias buenas son palabras. Cuando ya no quedan esperanzas las huellas muerden abismos y el mendigo busca el légamo de sus escritos. Acaso la postrera oración del día no sea más que piedra, sueño milenario de una ciudad cuyos cimientos vierten sangre. ¿Dónde el envés negro del espejo del verano? ¿Aquel antiguo equilibrio entre leche y canela? ¿Por qué (no) se paran los relojes y vuelven sus labios a la noche? ¿Por qué la calle sueña (con) ceniza y el hombre consternado con estrellas? Estambul no es mas que piedra angular con el perfil de un paseante que retoma olvidos, altares, transidos instantes, insondables atardeceres de lunas y mezquitas.