CLAUDIO RODRÍGUEZ PARA NIÑOS (RODRÍGUEZ, CLAUDIO)
Aquí se recogen la trayectoria poética de un autor atento observador y fiel intérprete del corro, el juego y las canciones infantiles, puesto que su máximo anhelo siempre ha sido no dejar de ser niño. Premio Nacional de Poesía 1983, premio Príncipe de Asturias.EFECTOS DE LA CONTIGÜIDAD DE LAS COSAS (ARCADIO PARDO)
Siempre se es contiguo de algo:del aire de la lluvia de algún roceperpetrado, del frío, de los campos,como el mar es contiguo de su fondo, como la tierra de sus yacimientos.Uno aprehende de su entornosueños, advenimientos, griteríos, la ceniza que dejan los otoños,la queja de las piedras sepultadas.Uno es su su y su alrededor,y cuanto entorno se transmuta, muta,en una sucesión de sus variantes,el accidente, la apariencia,la raíz, su talante,la carne que se agerra a su momento, la memoria.(
)LOS OJOS HABITADOS (GARCÍA-OSUNA, CARLOS)
La patria del hombre no es aquí la lengua sino los ojos: no es aquí el lenguaje sino la visión. Poemas visuales -podría decir alguien y no se equivocaría porque estos trece poemas de García-Osuna, desde luego, lo son. Sin embargo, al definirlos como visuales, es mucho aún lo que queda sin decir. Y eso que, con el término visuales, queda oculto y todavía sin decir, es nada menos que el ser mismo de los poemas: lo que estos poemas son en sí. Los ojos habitados hablan, más que de un modo de mirar, de un modo de visión. En la quinta de sus Elegías Duinesas Rilke habla de die Rose des Zuschauens: de la rosa de la contemplación. García-Osuna la sitúa en los ojos y, a la vez, más allá: la supone en el aire y en un pacto inexplicable / de la línea y las huellas / que termina en silencio. Por eso lo que queda y conforma la única posible percepción es ese arpegio / captado / por los que mantuvieron el sagrado fuego / de los éxtasis y sólo entregan sus cartas a la tierra / y le ponen final al mapa de su pecho. García-Osuna busca, pues, no un poema-cuadro ni un poema sobre un cuadro, sino una serie de visiones que, por haber sido contempladas, se conviertan en vivencias en sí.AMORETTI . (O LAS TRIBULACIONES DE JOHN THOMAS FARWELL) (LORENZO CANDEL, JAVIER)
Amoretti o las tribulaciones de John Thomas Farwell es, además de un divertimento poético para el lector del siglo XXI apoyado en el título del conocido libro de Edmund Spenser, un espacio creado para acercar la poesía isabelina a una nueva manera de enfrentarse a la creación. El campo abonado en este sentido, ha llevado a Javier Lorenzo Candel a encontrar elementos puestos en boca de un personaje de ficción a caballo entre dos siglos, con la intención de poetizar algunos argumentos de la vida del siglo XVI trasladados a los lectores de hoy en día.MI NOMBRE DE AGUA (CASADO HERNÁNDEZ, MARINA)
Este es un cuento de retornos y fugas; es la historia de un viaje que comienza y concluye en el mismo punto, iluminado por una luz distinta. Mi existencia constituye un movimiento pendular que oscila entre este incomprensible miedo a vivir y la necesidad de aferrarme a todas las cosas y seres que me sostienen en una realidad donde es demasiado fácil desvanecerse. En ocasiones, me sumerjo en la marea de mi nombre y lenta, calladamente, me voy retirando de la orilla. Volviéndome muy niña, muy sola, muy herida de nostalgias. Son esas mismas nostalgias las que me hacen regresar, caída la tarde, para tratar de comprender el color de mis sueños de entonces. Recuerdo, lo primero de todo, a aquel Dragón que nadie venció









