MEDIO CENTENARIO (ARAUZO ARAUZO (VERSOVIVO), CARLOS)

POESÍA DISFRAZADA (BARCIELA REDONDO, MANUEL)
Este libro cuenta en forma de poesía, anécdotas, sentimientos y visiones profundas que se dan en la vida de un ser humano, de un espíritu que viaja en un cuerpo y trata de dar un sentido a esta existencia. También cuenta los sentimientos que provoca el amor en su forma más visceral y muchas veces complicada por la incomprensión de uno mismo.EL SILENCIO DE LAS EMOCIONES (PABLO SERGIO)
Este libro fue escrito con la intención de que el lector interprete abiertamente el significado de los poemas. Por eso, siéntete libre de cualificar esta obra a gusto propio.CARTAS IMAGINARIAS (VINAGRE, JOSÉ MANUEL)
El presente libro reúne una colección de poemas en prosa, cuyos precedentes más inmediatos están en el Libro del desasosiego, en el spleen de Baudelaire y en Las confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, el padre del poema en prosa en español. Imaginemos el desamparo de un niño en un internado en Yecla, el desarraigo del poeta puro y la lúcida angustia del escritor de Lisboa. Imaginemos eso y tendremos el perfil de estos poemas desamparados, libérrimos y desasosegados.TERRITORIOS DE ULTRAMAR (MOYA, MANUEL)
Fundar un territorio propio es acaso una de las tentaciones más recurrentes y legítimas de todo creador. Manuel Moya (Fuenteheridos, 1960), autor de una docena larga de libros de poesía, entre ellos otro insulario, Interior con islas (Pre textos, 2006), vuelve a indagar en este territorio íntimo que pretende ser al mismo tiempo poliédrico y simultáneo, que indaga en nuestro porpio ser desnudo y pleno. Territorios de ultramar es en realidad un plano cartográfico donde todo adquiere la sutil consistencia del humo, pero donde también hay mucho de piedra horadada, de silencio roto, de hueco, de todo eso que apenas pesa. Estos territorios separados del continente mediante delgados hilos, nos sitúan en un mundo fragmentario y acaso paralelo al nuestro, habitado por sueños y sensaciones, y es por eso que todo en él es escurridizo y es sutil, sereno y hondo: lugares donde reposar un instante la mirada.LIBRO DE SURCOS (RUANO, DAVID)
Fue quizás en el comienzo el encuentro con la palabra desnuda, transparente como el curso de los ríos. Y la tarea del poeta es, quizás también, regresar a ese estadio primigenio donde se funde el verbo y la experiencia del mundo, re creando, dotando de significación la materia viva de nuestro periplo por la vida. En Libro de surcos el poeta traza un recorrido vital a través de diversos ciclos que se cierran y se abren, al igual que los surcos, dejando tras de sí los frutos cosechados por el tiempo. La mirada que alza el vuelo en un arranque místico y se regocija en esa luz lejana, inaudita e inexpresable, hasta que se ciega y se topa con el desengaño de la propia visión, presente en la parte inicial del libro, París no existe. El verso como herida abierta donde el poeta pretende hacer resurgir la belleza y su música en mitad del mundanal ruido. Pero siempre hay un espacio último donde trasciende el poema las apariencias y encuentra su verdad en la voz que canta su propio paraíso.







