Vivir siempre bajo una lluvia de lágrimas no es fácil. Si no, que se lo pregunten a los habitantes de Tristonia, que siempre están tristes. Y es que nada consigue animarlos. ¿Lo conseguirá el Circo de los Besos? ¡Que empiece la función!
Vivir siempre bajo una lluvia de lágrimas no es fácil. Si no, que se lo pregunten a los habitantes de Tristonia, que siempre están tristes. Y es que nada consigue animarlos. ¿Lo conseguirá el Circo de los Besos? ¡Que empiece la función!