Abrumada por la desmesura de los males que aquejan al mundo, la autora de estos versos denuncia su falta de sentido, su radical injusticia, su violencia; y, no obstante, hay en la poeta una apuesta por la sencilla inocencia, por la redentora alegría que nos salva al fin de todos los abusos.
Abrumada por la desmesura de los males que aquejan al mundo, la autora de estos versos denuncia su falta de sentido, su radical injusticia, su violencia; y, no obstante, hay en la poeta una apuesta por la sencilla inocencia, por la redentora alegría que nos salva al fin de todos los abusos.