Miss 130 no se llama así por nada, sino por una cuestión que salta a la vista. Voluptuosa, propensa al desnudo doméstico y siempre dispuesta a dejarse llevar por sus bajas pasiones, esta mujer de pecho excesivo y apetito desbocado protagoniza algunas de las historias más calientes que ha dado nunca lo que conocemos como hentai, el manga estrictamente para adultos. Morbosas y rebosantes de carne y flujos, las páginas de Miss 130 dejan muy claro que Chiyoji es poseedor de la llave maestra de nuestras fantasías cotidianas.
Miss 130 no se llama así por nada, sino por una cuestión que salta a la vista. Voluptuosa, propensa al desnudo doméstico y siempre dispuesta a dejarse llevar por sus bajas pasiones, esta mujer de pecho excesivo y apetito desbocado protagoniza algunas de las historias más calientes que ha dado nunca lo que conocemos como hentai, el manga estrictamente para adultos. Morbosas y rebosantes de carne y flujos, las páginas de Miss 130 dejan muy claro que Chiyoji es poseedor de la llave maestra de nuestras fantasías cotidianas.