Nacida cerca de la actual Sevilla (España) allá por el siglo IV, debe emigrar con su familia a la capital del Imperio. Su marido Flaviano, muere mártir en Roma. Por estar casada con un cristiano irreductible ella es condenada al destierro. A su vuelta el prefecto Aproniano la encarcela porque sigue aferrada a su principio de no sacrificar y casi enferma de hambre. El prefecto prepara las cosas para recasarla con un tal Fausto con la esperanza de que la obligue a cambiar; pero resulta el cazador casado, porque Dafrosa lo instruye en la fe cristiana, lo bautiza el presbítero Juan y acaba muriendo mártir. Como su cuerpo fue expuesto a los perros, por la noche lo recoge Dafrosa y le da sepultura cristiana. Esto la llevó definitivamente al martirio, el 4 de Enero del 362, cuando era ya único emperador Juliano.
TEMAS TRATADOS
Anécdotas de santos, Esperanza, Familia, Mártir, Santoral, Santos, Anécdota, Anécdotas, Capital, Casado, Cazador, Cristiana, Cuerpo, Destierro, Emperador, Enferma, España, Esperanza, Familia, Fausto, Hambre, Historia, Historias, Imperio, Juan, julia, Juliano, Marido, Martirio, Muriendo, Perro, Perros, Prefecto, presbítero, Roma, sepultura, Sevilla