Antes del no aparece esta virtud en el de las virtudes; es una virtud nueva, la virtud del seguimiento de Cristo. Pensemos en la Carta a los , en el dos: Cristo, siendo de divina, se humilló, aceptando la condición de esclavo y haciéndose obediente hasta la cruz (cf. Flp 2, 6-8). Este es el camino de la humildad del Hijo que debemos imitar. Seguir a Cristo quiere decir entrar en este camino de la humildad.

(, Encuentro clero de Roma 23/2/2012)