Buenos días, les escribo este correo para darles a conocer una conferencia interesantísima e imprescindible en donde un sacerdote católico (además de licenciado en física, licenciado en filosofía, profesor de filosofía y doctor en filosofía) demuestra que la teoría de la evolución (tal y como nos la muestran hoy en día los medios de comunicación masivos e inclusive la comunidad científica internacional) es totalmente falsa.

La dirección de la conferencia en Google Video es la siguiente:

La verán toda en negro, eso se debe a que es sólo audio, no es vídeo.

La conferencia la pronuncia el Padre Carlos Baliña en el año 2004 y está organizada por el centro de formación católica en Luján (Argentina).

En mi opinión esta conferencia desmonta de forma tan contundente y devastadora la teoría de la evolución que es necesario darla a conocer a la sociedad en general.
El evolucionismo (tal y como lo llama el sacerdote en la conferencia) se sostiene hoy en día únicamente por razones ideológicas, porque no tiene ningún sentido.

El sacerdote la ataca desde el punto de vista de la paleontología, de la genética, de la biología, etcétera, acabando y rematándola con la filosofía.

Es una joya, una maravilla. Dura una hora y cuarto aproximadamente, pero es digna de oír.

En mi opinión estamos tan “sobreexpuestos” , tan desbordados y tan abrumados por los medios de comunicación, por las instituciones educativas y por la comunidad científica internacional, que nos vemos obligados a creer que la teoría de la evolución es cierta. Cuando la realidad es que esta teoría ni es científica ni es cierta. Simplemente hay que escuchar la conferencia y contrastar los datos que va diciendo el padre Carlos Baliña.

Yo aún estoy conmocionado y eso que ya hace dos semanas que la escuché por primera vez.

De alguna manera (aún no sé cómo), tenemos que propagar estas ideas que expone el Padre Carlos Baliña, para que todo el mundo las pueda saber. El influjo que tiene el pensamiento evolucionista en la sociedad actual es enorme y muy pernicioso. Nos hace creer que impera la ley del más fuerte y del más adaptado, reduce el ser humano a un simple animal más, niega la espiritualidad del hombre y contribuye de manera totalmente decisiva a que la gente se vuelva atea (a mí mismo me pasó cuando era
joven).

Yo por mi parte, con este correo electrónico hago lo que está en mi mano.

Saludos cordiales!