A Dios o se le ignora o se le ama. Para eso hay que primero buscarle. Para comenzar hay que aprender a pronunciar su nombre: Dios Mío, Jesús de mi alma. TEMAS TRATADOS Dios, Frases célebres, Alma, Anécdota, Anécdotas, Aprender, Historia, Historias, nora, ONU