Mañana es el adverbio de los vencidos. 

El refugio de los cobardes.
 El colchón de los perezosos. 
El recurso de los calculadores. 
La holgura de los ricos. 

En cierta ocasión, algunos muchachos del Opus Dei quieren regalar a Josemaria Escrivá un planning de agenda, de esos que se pliegan y despliegan en acordeón. Le explican las ventajas de tener a la vista todos los meses del año. Josemaría rehusa el obsequio: -Hijos, yo no necesito planning: mi vida está en las manos de Dios. No puedo andar calculando, como un estratega… Yo vivo el hoy y el ahora. Y sé que tempus breve est: es breve el tiempo, para amar a Dios.
Pilar Urbano, El hombre de Villa Tevere, p. 330