Propinas cristianas


Qué puede ser una PROPINA CRISTIANA
Nunca había pensado cómo un cristiano debería dar propina. Cómo yo debería dar propina.
No dijo nada Cristo de ello. Sí dejó claro que nos amáramos unos a otros. De que una cosa es justicia y otra es excederse en la justicia (amor o lo que es lo mismo, caridad). Por lo común en mi país no es frecuente dejar propina. Si acaso, en el restaurante, le deja propina al camarero basándose en la amabilidad, el buen servicio y el extraño poder de la bondad humana que lo atraviesa en ese momento, ¿no es verdad? Redondea para arriba o redondea para abajo, pero esos son los principios que supuestamente deben aplicarse. 
Pero hay restaurantes en los que según sea la procedencia del camarero, su raza, (Sudamérica, África, blanco, negro etc.) desafortunadamente la propina varía de cantidad. 
Continúa la contribución de lo que puede ser una propina cristiana…

Desafortunadamente, un estudio reciente realizado por el experto en propinas Michael Lynn, para el Journal of Applied Social Psychology, señala que los camareros reciben propinas considerablemente diferentes de acuerdo con un factor mucho menos lógico, pero tristemente familiar: la raza. Concretamente, no importa si los clientes son de raza blanca o de raza negra, los camareros de raza negra reciben propinas mucho más bajas que los camareros de raza blanca en el mismo restaurante, en el mismo turno. Muy a su pesar, usted podría preguntarse si los camareros de raza negra, al menos en el restaurante donde se realizó el estudio, brindaron un servicio de peor calidad que sus colegas de raza blanca. Pero la calidad no parece ser la cuestión. A los camareros de raza negra cuyos servicios fueron calificados con un cinco perfecto en una escala de uno a cinco, se les dejó una propina del 16.6% de la cuenta, mientras que a los camareros de raza blanca con la misma calificación se les dejó el 23.4% de la cuenta. En pocas palabras, el camarero de raza negra que brindó lo que el cliente consideró un servicio perfecto, generalmente recibió una propina de casi un 30 por ciento menos que el camarero de raza blanca que brindó el mismo servicio. Estas cifras son difíciles de explicar. (Este estudio está extraído de aquí…).
Y me sigo preguntando… ¿yo por qué doy propina cuando doy? ¿Por quedar bien? ¿Por un uso social? ¿Por agradecimiento al servicio?Tengo un amigo que es siempre generoso en sus propinas. Ya lo saben en los distintos establecimientos y se pelean por servirle. Es un hombre distinguido. Cuando llega a un restaurante nuevo pregunta quien es el camarero que va a servir en la mesa en la que él se va a sentar y luego le mete 20 euros en el bolsillo. Dice que, como va a dar propina, es mejor darla antes que después. Así se desviven en el servicio. No necesita más presentación. 
Pero me pregunto ¿Es eso cristiano? ¿No es la propina un agradecimiento? Por que creo que eso que hace mi amigo no es un agradecimiento, es más bien una compra…
Todo ello sirva para colocar parámetros y ayudar al lector a entender por primera vez lo que puede llegar a ser una propina cristiana.