La investigación histórica de las últimas décadas ha mostrado, sin embargo, que Europa no puede ser entendida sin sus dimensiones no europeas y que la comparación histórica se enriquece en la medida que incluimos otros espacios, más allá de los propiamen
La investigación histórica de las últimas décadas ha mostrado, sin embargo, que Europa no puede ser entendida sin sus dimensiones no europeas y que la comparación histórica se enriquece en la medida que incluimos otros espacios, más allá de los propiamen