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FIN DE MUNDO (NERUDA PABLO)

Yo pienso darles esperanza, dejarlos que acerquen las manos al ataúd, hacerme el muerto, y cuando las lágrimas salgan de sus ojos de cocodrilo resucitar cantando el canto, el mismo canto que canté: el que voy a seguir cantando hasta que estos hijos de puta resuelvan darse por vencidos y acepten lo que se merecen: un cementerio de papel. «En Fin de mundo Neruda especifica sus filias y sus fobias. Nada de lo humano le es ajeno, y todas las imágenes, con sus absoluciones y condenas, parecen llegarle simultáneamente.» CARLOS MONSIVÁIS

GEOGRAFÍA INFRUCTUOSA. INCITACIÓN AL NONOXINIDIO. 2000. EL CORAZÓN AMARILLO. ELE . ZÓN AMARILLO/ELEGÍA (NERUDA PABLO)

Porque, por qué, por qué te destinaste corona y compañía en el suplicio, por qué se atribuyó la flor azul la participación de tu quebranto? Y un día de dolores como espadas se repartió desde tu propia herida? Sí, sobrevives. Sí, sobrevivimos en lo imborrable, haciendo de muchas vidas una cicatriz, de tanta hoguera una ceniza amarga, y de tantas campanas un latido, un sonido bajo el mar. «Algunos hablan, por su concentrada dedicación a la suerte del hombre, de una antropología nerudiana. Quiso ser un portavoz de anhelos ancestrales insatisfechos. Habló por la humanidad marginada. Y de algún modo sigue haciéndolo.» VOLODIA EITELBOIM

RESIDENCIA EN LA TIERRA . EDICIÓN Y NOTAS DE HERNÁN LOYOLA. PRÓLOGO DE ABELARDO CASTILLO (NERUDA PABLO)

No oyes la constante victoria en la carrera de los seres del tiempo, lento como el fuego, seguro y espeso y hercúleo, acumulando su volumen y añadiendo su triste hebra? Como una planta perpetua aumenta su delgado y pálido hilo mojado de gotas que caen sin sonido en la soledad. «En la obra de todo escritor hay un libro decisivo que está más allá o más acá de las palabras; en la de Pablo Neruda, ese libro es este libro.» ABELARDO CASTILLO

ODAS ELEMENTALES . EDICIÓN Y NOTAS DE HERNÁN LOYOLA. PRÓLOGO DE JUAN JOSÉ SAER (NERUDA PABLO)

No se sorprenda nadie porque quiero entregar a los hombres los dones de la tierra, porque aprendí luchando que es mi deber terrestre propagar la alegría. Y cumplo mi destino con mi canto. «Que la obra de Neruda es sin duda una de las mayores del siglo XX, y no únicamente en nuestro idioma, es una afirmación que, pasadas ya las contingencias históricas, no debería ofuscar demasiado.» JUAN JOSÉ SAER

FULGOR Y MUERTE DE JOAQUÍN MURIETA (NERUDA PABLO)

Ésta es la larga historia de un hombre encendido: natural, valeroso, su memoria es un hacha de guerra. Es tiempo de abrir el reposo, el sepulcro del claro bandido y romper el olvido oxidado que ahora lo entierra. Tal vez no encontró su destino el soldado, y lamento no haber conversado con él, y con una botella de vino haber esperado en la Historia que pasará algún día su gran regimiento. Tal vez aquel hombre perdido en el viento hubiera cambiado el camino. La sangre caída le puso en las manos un rayo violento,ahora pasaron cien años y ya no podemos mover su destino: así es que empecemos sin él y sin vino en esta hora quieta la historia de mi compatriota, el bandido honorable don Joaquín Murieta. «Conviene augurar al lector un libro placentero. Fulgor y muerte de Joaquín Murieta lo es, sin duda. Y es además una obra de naturaleza inmortal, como la que corresponde a los artistas de la catadura de Neruda.» LUIS CHITARRONI

PABLO NERUDA Y MATILDE URRUTIA

Cuando Pablo Neruda conoció a Matilde Urrutia, él estaba casado y ya gozaba de reconocimiento como poeta. Había transitado además los caminos de la política y la diplomacia, y había viajado por el mundo. Ella, de origen muy humilde, era una cantante con gran tesón y relativa fortuna. Un día se vieron en un concierto en el Parque Forestal. Él venía de desengaños amorosos; ella de una gira de trabajo. 'Miré a Pablo de perfil cuenta Matilde y me pareció que jamás había visto ojos iguales a los suyos'. El poeta clavó su mirada en esa muchacha de cabellos rojos, que caían como una tentadora cascada. Esa mis semana se entregaron. Fue un amor a primera vista, un amor furtivo y torrencial. Volvieron a verse a escondidas en distintas partes del mundo. Tuvieron desencuentros y períodos de distancia. Pero cuando por fin pudieron convivir, ya no se separaron hasta la muerte del poeta. Esteban Campos narra la historia de esta relación sin idealizarla, sin evitar sus pasajes escabrosos, pero reconociendo su peculiar fidelidad y pasión. Detrás, como marco y referencia obligada, está Chile, con sus días de gloria y su noche oscura. El resultado es un libro apasionante.

4 POEMAS DE PABLO NERUDA Y UN AMANECER EN LA ISLA

Hubiese sido, quizás, una carencia imperdonable renunciar a las mil caras de Pablo Neruda y a toda su experiencia vital en nuestra colección “Poetas para todos”. El niño no puede permanecer ajeno a la obra del poeta que reinventa su nombre, que pasea entre el amor, la guerra y lo más virulento, desembocando en cantos a lo cotidiano. La continuidad entre estos tres períodos no es más que la vida y la vida donde mejor se explicita es en el niño. Tal vez por ello, de los cuatro poemas elegidos son, el 7 y el 15 de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, El viento en la isla de Los versos del capitán y el VIII de Cien sonetos de amor.

POESIA Y ESTILO PABLO NERUDA

En este libro se reúnen las páginas de madurez del pensamiento teórico-crítico de Amado Alonso, en un elaborado análisis sobre la difícil poesía de [email protected] de ahí el subtítulo Interpretación de una poesía hermética..