Ficción clásica

CÁDIZ . EPISODIOS NACIONALES, 8 / PRIMERA SERIE (PÉREZ GALDÓS, BENITO)

El gran friso narrativo de los Episodios Nacionales sirvió de vehículo a Benito Pérez Galdós (1843-1920) para recrear en él, novelescamente engarzada, la totalidad de la compleja vida de los españoles -guerras, política, vida cotidiana, reacciones populares- a lo largo del agitado siglo xix. Baluarte de la resistencia frente a los franceses, CÁDIZ se convierte en síntesis de una nueva España en la que pugnan el deseo de reformar sus instituciones y las posturas tenaces e irreductibles ante el invasor. A través de Gabriel de Araceli, de guarnición en la Isla, Galdós nos da en el presente episodio una visión directa de aquel denso y brillante mundo gaditano en el que se cruzan y entremezclan héroes de ficción y protagonistas históricos.

LLÁMALO SUEÑO (ROTH, HENRY)

«La emoción de leer está servida.» JOSÉ MARÍA GUELBENZU Una de las mejores novelas del siglo XX, y el primer eslabón de una cadena que continuó con nombres como los de Salinger, Bellow o Philip Roth. En los años treinta, en plena crisis económica, un niño judío crece en Nueva York. A la vez que se enfrenta al entorno cerrado del gueto y a las peculiaridades de su familia, realiza su propio descubrimiento de un mundo demasiado hostil. Leer Llámalo sueño es sentir junto a este joven la revelación de la vida.

MEMORIA DE GEORGES EL AMARGADO (MIRBEAU, OCTAVE)

Conoced a Georges L., el héroe de esta nouvelle: no es más que un cajero parisino, de espíritu contemplativo, aparentemente desprovisto de personalidad y condenado a llevar una existencia larvaria. Obsesionado con la abrumadora estupidez y la inmensa fealdad de la raza humana, una sola cosa le mantiene vivo: el odio que siente hacia su esposa, una mujer seca y siniestra cuyo único objetivo es hacerle la vida imposible. Pero Georges tiene una despiadada capacidad para recluirse en sí mismo y para huir de la depravación social que le rodea, y eso le salvará de su propia destrucción. Escrita en plena efervescencia del célebre affaire Dreyfus, esta Memoria de Georges el amargado es una fábula políticamente incorrecta dotada de un humor negrísimo, donde se mezclan el crimen, los deseos carnales insatisfechos y las eternas preguntas sobre el incierto destino del hombre.

LA MARAVILLOSA HISTORIA DE PETER SCHLEMIHL (CHAMISSO, ADELBERT VON)

La maravillosa historia de Peter Schlemihl es un clásico de la literatura romántica alemana y una de las obras que más admiraban autores tan diversos como Heinrich Heine, Thomas Mann o Italo Calvino. En este libro, Chamisso nos cuenta las desventuras de un imprudente joven que vende su sombra a un misterioso personaje a cambio de una bolsa mágica de oro y las terribles consecuencias que le acarrea semejante decisión, entre otras la expulsión de la sociedad. El remordimiento que tendrá el joven protagonista por la pérdida de su sombra no tendrá límites... A partir de entonces se enfrentará a las más extrañas situaciones para intentar recuperarla. Con sus botas de siete leguas recorrerá el mundo y, convertido en un naturalista, se irá olvidando de la ausencia de su sombra. Esta maravillosa historia es una lectura muy recomendable para lectores de todas las edades, tanto por su belleza literaria como por su enseñanza moral para enfrentarse a la vida. Ahora tenemos la suerte de disfrutar sus páginas a través de la visión estética de Agustín Comotto y sus magníficas ilustraciones.

LA ISLA (STUPARICH, GIANI)

Un hombre enfermo pide a su hijo que abandone por unos días las montañas en las que pasa el verano y le acompañe, quizá por última vez, a la isla adriática en la que nació. El reencuentro en ese paisaje luminoso, teñido de recuerdos, resulta decisivo para ambos. Uno descubrirá lo que significa dejar descendencia; el otro afrontará el sentido de la pérdida. El estilo elegante y contenido de esta narración, publicada por primera vez en 1942, la convierte a juicio de muchos en la obra maestra de Giani Stuparich. La isla es, en palabras de Claudio Magris, «un relato admirable de vida y de muerte, no conjurada sino mirada sin piedad cara a cara».

EL ÁNGEL QUE NOS MIRA . TRADUCCION DE JOSE FERRER ALEU (THOMAS WOLFE)

Pese a su prematura muerte, Thomas Wolfe (1900-1938), como Proust o Kafka, ha dejado una honda huella en la literatura contemporánea, y su estela se hace visible en escritores de la talla de William Faulkner, Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Jack Kerouac o Philip Roth. Tomas Wolfe nació en Ashville, capital de un condado montañoso en el Estado de Carolina del Norte. Su padre, próspero escultor de monumentos funerarios, permitió a Wolfe estudiar en la universidad, donde se graduó en 1920. En otoño de ese año se matriculó en escritura dramática en la Universidad de Harvard. La muerte de su padre en 1922 fue un revés que marcó el resto de su vida. Un año después se fue a vivir a Nueva York, donde dio clases de lengua esporádicamente durante siete años. En el verano de 1925, Wolfe viaja a Europa y comienza a escribir su primera novela, El ángel que nos mira, que se publicará en 1929 con la ayuda de Maxwell Perkins, el más prestigioso editor de la época. Wolfe se entrega entonces a la literatura en cuerpo y alma y redacta centenares de folios que luego se condensarán para convertirse en Del tiempo y el río (1935), su segunda gran novela. En 1938 cae enfermo de neumonía en un viaje a Seattle. Ingresado en un hospital de Baltimore, falleció días después de tuberculosis cerebral. El ángel que nos mira es una novela de iniciación que narra los avatares y experiencias del joven Eugene Gant, al tiempo que retrata con vividez y detalle la vida en el profundo Sur norteamericano de principios del siglo XX. El afán de exhaustividad narrativa de Wolfe, que le lleva a comenzar su historia con la azarosa vida de Oliver Gant, padre del protagonista, convierte el relato en una gran saga autobiográfica, elogiada unánimemente por la crítica de su tiempo.

EL PAJARITO BLANCO . QUIZA TODOS NOSOTROS PODRIAMOS VOLAR SI ESTUVIERAMOS TAN SEGUROS (BARRIE, JAMES MATTHEW)

Debo mencionar en este momento que lo que se cuenta a continuación es nuestra forma de contar un cuento. Primero, yo se lo cuento a él, luego él me lo cuenta a mí; nuestra manera de entenderlo es muy distinta. Luego se lo vuelvo a contar, pero con sus añadidos, y luego él hace lo mismo, hasta que llega un momento en que no se sabe si el cuento es mío o suyo. En el cuento de Peter Pan, por ejemplo, la narración más escueta y la mayoría de las reflexiones morales son mías, aunque no todas, porque este muchacho puede ser un moralista de primera. Pero los interesantes retazos acerca de las costumbres de los bebés en su etapa de pájaros son sobre todo recuerdos de David conseguidos presionándose las sienes y esforzándose por recordar. Peter Pan salió por la ventana, que no tenía barrotes. Mientras estaba de pie en el alféizar, vio los árboles a lo lejos, que sin duda pertenecían a los jardines Kensington. Quizá todos nosotros podríamos volar si estuviéramos tan seguros de poder hacerlo como lo estuvo Peter Pan aquella tarde. J. M. Barrie (1860-1937) fue un dramaturgo y novelista escocés. Barrie nació en Kirriemuir y estudió en la Universidad de Edimburgo. En 1885, ya en Londres, escribió para la St. Jame’s Gazette y otras muchas revistas. Sus primeros libros contienen apuntes sobre la vida en las aldeas de Escocia. Después de El pequeño ministro (1891), una novela romántica de amor y aventuras, escribió Tommy el sentimental (1895) y Tommy y Grizel (1900). El admirable Crichton (1902) y Mary (1903) precedieron a la primera representación teatral de Peter Pan (1904). En esta obra Barrie trata sus dos temas favoritos, la conservación de la inocencia infantil y lo que consideraba el instinto femenino de la maternidad. El pajarito blanco (1902) es la primera de sus novelas en que aparece el personaje de Peter Pan, inspirado en los niños de la familia Lewellyn Davies. Otras obras teatrales de Barrie son Lo que saben todas las mujeres (1908), Un beso para Cenicienta (1916), Querido Bruto (1917) y David (1936). En 1913 Barrie recibió el título de baronet y en 1930 fue nombrado rector de la Universidad de Edimburgo.

AGNES GREY (BRONTE,ANNE)

Cuando su familia queda empobrecida tras una especulación financiera desastrosa, Agnes Grey decide colocarse como institutriz para contribuir a los escasos ingresos familiares y demostrar su independencia. Pero su entusiasmo se apaga rápidamente al tener que luchar contra los difíciles hijos de los Bloomfield y el doloroso desdén con que la trata la familia Murray. Inspirada directamente en las infelices experiencias de la autora, Agnes Grey describe las temibles presiones a que se sometía a las institutrices en el siglo XIX.

EL SOLTERÓN (STIFTER, ADALBERT)

«En realidad, ¿a quién le apetece casarse?» Víctor es un joven bastante cándido cuya vida se reduce a dar paseos bajo la luna y a asistir a comidas campestres. En sus ratos libres, sin embargo, se siente profundamente desgraciado. Haciendo gala de un temperamento sublime, jura un día que nunca se casará. Entonces, por sorpresa, recibe la noticia de que ha de viajar junto a su anciano tío, al que no conoce y que lleva años recluido en una remota isla en medio de un lago sumergido entre montañas tenebrosas. Será en ese lugar, poblado por seres que parecen sacados de un sueño, donde el joven Víctor hallará un sentido a su existencia. El solterón, traducida por primera vez al castellano, constituye un viaje iniciático de la adolescencia hacia la madurez, y una confrontación entre la libre e irrefrenable juventud y la aislada y solitaria vejez.

LAS PALABRAS DEL REGRESO (ZAMBRANO, MARÍA)

La trayectoria filosófica de María Zambrano es una de las más originales y sólidas del pensamiento español. La autora representa, tanto en el marco intelectual europeo como español del siglo XX, una de las reflexiones más radicales sobre el «logos» de la tradición metafísica. El título que encabeza esta recopilación de artículos periodísticos de María Zambrano pretende reflejar el sentido que estos textos tuvieron en el itinerario vital y filosófico de la autora. Estos artículos fueron las palabras del regreso de una exiliada, alejada durante más de cuarenta y cinco años de su país. Constituyen un valioso testimonio de todo un siglo de historia y de cultura españolas, en los que la autora reflexiona sobre diversos acontecimientos de la República y de la dictadura franquista, trazando una subjetiva, dramática y personal orografía de la España del siglo XX.

VÍRGENES SABIAS, LAS (WOOLF, LEONARD)

Las vírgenes sabias, que Leonard Woolf comenzó a escribir apenas un mes después de su boda con la escritora Virginia Woolf, es un ácido roman à clef que causaría, tras su publicación en 1914, un auténtico terremoto en los círculos artísticos londinenses. La hermana de Leonard Woolf, Bella, le suplicó que enterrase la novela, y su madre quedó traumatizada por el retrato que en ella se hacía de su familia. De hecho, dos semanas después de que Virginia Woolf la leyera por vez primera, sufrió uno de los ataques de nervios más severos de su vida. Ejemplo de alta comedia de tintes Forsterianos, la obra tiene un considerable interés como retrato de la época en que Virginia y Leonard se cortejaron, y los integrantes del célebre Círculo de Bloomsbury campaban a sus anchas. En cualquier caso, esta novela constituye, ante todo, una descarnada sátira de la puritana y convulsa sociedad inglesa en las primeras décadas del siglo XX.