Esta obra habla de uno de los miedos más antiguos que existen: el miedo a la incertidumbre, especialmente del miedo del deportista a enfrentarse a lo desconocido, a perder el control de la vida, a tener que dejar de hacer lo que mejor sabe hacer para comenzar algo nuevo, el miedo a un cambio radical y absoluto. El miedo de quién se encuentra en plenitud física y no deja de ser un jubilado que se ve obligado a un adiós definitivo a lo que ha consagrado su vida.