Deja que te sorprenda la vida es toda una invitación, no solo a las sorpresas de la vida, sino a vivir esperanzados. O lo que es lo mismo, a vivir con el alma en vilo, abiertos siempre «a lo imprevisto», porque «Dios es una continua sorpresa» (Papa Francisco).
Deja que te sorprenda la vida es toda una invitación, no solo a las sorpresas de la vida, sino a vivir esperanzados. O lo que es lo mismo, a vivir con el alma en vilo, abiertos siempre «a lo imprevisto», porque «Dios es una continua sorpresa» (Papa Francisco).