¿Para que unos días de retiro? 

El ritmo de los acontecimientos nos introduce fácilmente en una espiral de ruido y ajetreo, que hace difícil pararse a reflexionar sobre nuestra fe y preguntarnos 
¿qué me falta? 

¿qué puede dar sentido a mi vida? 
Es como descubrir un vacío que la abundancia de cosas no logra colmar. 
El corazón del hombre es un espacio que nunca acaba de sentirse satisfecho. 
¿Qué necesita? Un experto en esa aventura del corazón que busca el sentido -San Agustín de Hipona- expresó con sencillez la experiencia de su búqueda: 
Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti. 

 

Los días de retiro son días de paz y serenidad. 
La soledad y la tranquilidad libremente buscadas, la meditación en torno a la figura y las palabras de Jesús, su presencia eucarística en el sagrario, hacen posible el diálogo y el encuentro personal de cada una y de cada uno con ese Dios que nos ama tanto. 
Conocer y amar a Jesús, conocernos a nosotros, hacernos capaces de amar de verdad a los demás: tres cosas fundamentales en las que merece la pena invertir una pequeña parte de nuestra vida, con la ilusión de mejorar -como hicieron los cristianos de los primeros siglos- el mundo en que vivimos. 
De D. Angel Cabrero
ANÉCDOTAS DE CURSO DE RETIRO
Curso de Retiro 

       Uno va a un curso de retiro, lo hace muy bien y concreta a fondo sus propósitos, saca dos: dejar de beber y llevarle unas flores a su mujer.

        Poniéndolos en práctica inmediatamente, cuando se dirige a su casa pasa por una floristería y se presenta ante su mujer con un hermoso ramo de flores, y ella comenta: 
        -¿Cómo, ya has vuelto a beber? Comentaba que le entraron unas ganas tremendas de tirar el ramo y empinar el codo. Pero que se acordó de sus propósitos y fue capaz de poner buena cara y explicarse…

        
EXTRAÍDO DE AQUÍ

    (propósitos concretos y pertinentes, para eso examen, contrición, confesión integral, hablar mucho con Dios…)

Curso de Retiro 

        Don José Orlandis daba un curso de retiro en Zaragoza, al que asistían personas de cierta posición social…

         El primer día, en la cena, se presenta uno de los asistentes:

          – Servidor es concejal de Villafranca y vengo en representación del señor alcalde…  

EXTRAÍDO DE AQUÍ.