Nació en Vich (Cataluña) el 29 de septiembre de 1591. A los cinco años descubrió su piedad y con 12 años fue recibido en el Convento de la Santísima Trinidad de Barcelona. Partió a Pamplona donde San Juan Bautista de la Concepción le dio el hábito de descalzo y desde entonces tomó el nombre de Fray Miguel de los Santos. Más tarde recibiría la orden sacerdotal por obediencia en Madrid y aceptó el cargo de superior. Murió con 33 años en 1624 y hoy se venera su cuerpo en Valladolid.