Bob Dylan: de Judío a Cristiano, pasando por el Rock

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Jesús me dio unos golpes en el hombro; me dijo: “Bob ¿por que te resistes a mi?”. Yo dije: “no me estoy resistiendo”. Entonces me dijo; “¿Vas a seguirme?”. Yo dije; “Bueno, no lo había pensado”.

(Bob Dylan al público en un concierto de Mayo de 1980)

BOB DYLAN SOLID ROCK-ROCA FIRME

La respuesta no está en el viento. Está en la voz de Criston “Roca Firme” solo pretendemos arrojar un poco de luz sobre una de las épocas mas controvertidas de la vida de Dylan, la época cristiana. Demostrando la sinceridad de este gran artista, su coherencia y lo prodiga que fue esta etapa para la música de Bob Dylan.

“Hace años decían que yo era un profeta. Yo dije, no, no soy ningún profeta. Ellos decían, sí lo eres. Y me convencían de que yo era un profeta. Ahora voy y digo, Jesús es la respuesta, y dicen: ¿Bob Dylan? no es ningún profeta. No saben que hacer”

(Bob Dylan al público en un concierto en 1980)

Religión (sobre todo cristiana) y rock siempre han estado extrañamente relacionados. “Santitos” como Jerry Lee Lewis, Little Richard, Georgia Tom, Elvis Presley, Hank Williams, B.B. King o George Harrison han publicado canciones de contenido religioso.¿Una forma de redimirse? ¿verdadero sentimiento religioso? ¿simple continuación de las raíces religiosas de la música americana?.

Bob Dylan no iba a ser menos. Grabó discos enteros de temática religiosa,
canciones sueltas, e incluso daba testimonio vivo de fe en sus conciertos. No
solo eso, sino que también en multitud de composiciones anteriores a esta
etapa, se encuentran referencias bíblicas importantes.

Una característica común a todos los artistas que han grabado canciones
religiosas, es que han sufrido fuertes criticas. El caso de Dylan es un ejemplo
paradigmático. Pero la pregunta es ¿en que se fijaron los que denostaron a
Dylan en esa época?, Se olvidaron de las canciones y se centraron en el
artista. Que triste seria no poder leer, escuchar o ver las
obras de arte de toda la historia porque las ideas del artista no concuerdan
con las nuestras. Solo a los mediocres y miserables se les puede pasar eso por
la cabeza. Bob Dylan no pretendió imponer nada a nadie, solo se vio en la
necesidad de expresar lo que llevaba dentro, y como es un genio, un poeta, lo
hizo de la mejor forma que sabe, con canciones. Pero sufrió los escrúpulos de
los que solo toleran lo que entra en sus rancios esquemas mentales, los mismos
esquemas que luego sacan a relucir como modelos de la modernidad y el
progresismo. Bob Dylan fue, es y será un claro ejemplo de rebeldía, lucha e
inconformismo, y lo ha demostrado en todas las épocas de su vida.

Bob Dylan nace en el seno de una familia judía, (ni que decir tiene las conexiones tan cercanas entre judaísmo y
cristianismo) y esta religión será en la que se desarrollara su infancia y
adolescencia.

La conversión de Dylan al cristianismo se empieza a gestar durante la gira de
1978. Esta era un época relativamente conflictiva en la vida del genio de
Minnesota: el divorcio de Sara. En un momento semejante parecería que
necesitaba a alguien para seguir adelante. Aún así el mismo Dylan en
entrevistas de la época niega que estuviera en un mal momento, todo lo
contrario, “Lo estaba haciendo todo bien. Estaba contento. Algunos
amigos mencionaban cosas sobre Jesús. Mucha gente piensa que Jesús llega a la
gente cuando están deprimidos o se sienten miserables. Esa no fue la forma en
que llegó a mí”. Las sectas sí que se sirven de gente en crisis
psicológica y física para vencerles. Pero el cristianismo no se sirve de gente
en esas circunstancias, sino que gente, en plenas facultades psíquicas y
físicas, que no halla respuestas en otro lado, las encuentra en el cristianismo
y se convence, desde su libertad, de que no hay nada más.

Jesús me dio unos golpes en el hombro; me dijo: “Bob ¿por que te resistes a mi?”. Yo dije: “no me estoy
resistiendo”. Entonces me dijo; “¿Vas a seguirme?”. Yo dije; “Bueno, no lo había pensado”.

(Bob Dylan al público en un concierto de Mayo de 1980)

Una figura clave en la conversión de Dylan es la actriz negra Mary Alice
Artes, que por aquel entonces era su novia y luego sería Precious Angel
y Covenant Woman (“Ángel precioso bajo el sol, ¿como iba yo a
saber que serias tu la que me mostrara mi ceguera, mi descarrío, lo frágiles
que eran los cimientos sobre los que me hallaba?” Precious Angel, de
Slow Train Coming). Primero entró
en contacto con dos jóvenes curas a los que Dylan les sometió de multitud de
preguntas porque, cómo él decía, “Era un escéptico, pero estaba abierto
a escuchar”. Después Bob empezó estudios sobre la Biblia en una comunidad
llamada Comunidad de la Viña. Quiso profundizar mas en el nuevo camino que
había elegido.

Es Slow Train Coming el primer fruto de la nueva espiritualidad de Bob. Un
disco en el que se une Antiguo y Nuevo Testamento (debido al origen judío de
Dylan), con dosis de fervor y salvación, elementos clave en el gospel americano
y en los “testamentos” rasta de Bob Marley. El mensaje de este disco
es claro: o estás con Jesús o estás en su contra. El álbum respondió
favorablemente las expectativas comerciales, y a la par los fans de Dylan
estaban confundidos, ¿el cantautor más aclamado de la historia del rock hablaba
ahora de sencillos sentimientos religiosos?. Incluso los críticos lo tomaron
como otro giro en la peculiar personalidad de Bob.

Con la aparición de rumores que afirmaban que Dylan había abandonado sus nuevas
creencias, llegó Saved, otro álbum religioso que con los nuevos
conciertos (en los que diez de diecisiete canciones eran de Slow Train
Coming y de Saved) esos rumores desparecieron, y Dylan se presentaba
con unas creencias firmes y formadas: “la cuestión básica es seguir a
Jesús”.Además Bob siempre se diferenció de la moda que había entre las
estrellas del rock de encontrar un gurú o un maharishi, “Jesús no es
eso para mí”.

Los conciertos de esta época también añadieron leña a la polémica. Como he comentado más arriba, Dylan casi ya no
cantaba sus antiguos éxitos (lo cual es signo de su coherencia ya que cantaba
lo que sentía), y eso se tradujo en multitud de asientos vacíos. Iba vestido
como un trabajador normal que ha terminado su jornada laboral, es decir, sin
pretensiones. Introducía las canciones con pequeños comentarios religiosos. La
banda que lo acompañaba era: Spooner Oldham (teclados), Fred Tacker (guitarra solista),
Tim Drummond (bajo), Jim Keltner (batería). Los shows se abrían con un
magnífico coro gospel compuesto por Regina Havis, Mona Lisa, Clyde King, Mary
Bridges y Gwen Evans, que luego seguían como coro en el concierto.

Shot of Love es el último álbum que Dylan grabó con temática mayoritariamente
religiosa. Le siguió Infidels, ya con temática más “terrenal”
y con la primera canción política desde 1976 (Neighborhood Bully).

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