Es el fundador de los Padres Dominicos en el siglo XIII. Nació en Caleruega en 1171 y su madre lo educó en la más estricta . Con 14 años se fue a vivir con un tío sacerdote en Palencia en cuya casa trabajaba y estudiaba. Se marchó al sur de Francia de misionero y la gente se sorprendía porque tenía una «vida de buen ejemplo en todo». Estuvo predicando durante diez años y en agosto de 1216 fundó su de predicadores. La experiencia le enseñó que las almas se ganan con la caridad. Todos los días pedía a Nuestro Señor la gracia de crecer en el amor hacia Dios y en la caridad hacia los demás. Era el hombre de la alegría y del buen humor. La gente lo veía siempre con rostro alegre, gozoso y amable. Pasaba noches enteras en oración. El 6 de agosto de 1221, mientras le rezaban las oraciones por los agonizantes, expiró. A los 13 años de su muerte, el Sumo Gregorio IX lo declaró santo.