Reírse de su sombra
No solía hacer a las graves molestias que le causaba esta ; en cambio, no perdía oportunidad para tomársela a chacota y, haciendo referencia a las que algunos santos tienen -Doctor Angélicus, Doctor , Doctor Subtilis, etc.- decía que, si a él lo llevaban a los altares, tendrían que llamarle «Pater ».

 

El buen humor de un hijo de Dios
 “Has de procurar que, donde estés, haya ese «buen humor» -esa alegría-, que es fruto de la vida interior”. 

El buen humor es estabilidad en el estado de ánimo, es saber recibir los acontecimientos sin “tragedias”, , las personas y las cosas en su sitio y, además, sin que falte una pizca de ironía sana, de saber reírse de uno mismo, sin darse importancia.

El buen humor no es algo meramente . No es un modo de ser más o menos

Es virtud -hija de virtudes- que hace muy atractiva a la persona que lo posee:“No alcanzaremos jamás la alegría sobrenatural y humana, el «» buen humor, si no imitamos «de verdad» a Jesús; si no somos, como Él, humildes”.

Para , desde niño, era una actitud , que fue ganando en “solera” con los años


La alegría y el buen humor de Josemaría Escrivá, eran proverbiales. Él los consideraba como manifestaciones de que somos hijos de Dios. Por eso no le costaba ningún trabajo hacer un comentario jocoso y divertido de circunstancia que quizá, en otra persona, hubiera sido motivo para la tristeza, el enfado o la queja amarga.