Un caradura es un tipo que utiliza todas las artimañas para conseguir su objetivo, APROVECHÁNDOSE DE LA BUENA FE DE OTROS.

Es muy distinto al desvergonzado (que no sinvergüenza) que, flexible y con naturalidad,  no se arredra ante las dificultades, que no teme lo que piensen otros con tal de no quedarse en un no.
Una persona que no se para fácilmente, a quien la ley le sujeta, le encauza pero no le para… Eso no es un sinvergüenza, es un superviviente.
Veamos ahora una anécdota de CARADURA, muy distinto al vaquero que bebía leche en aquel saloon, a pesar de los «respetos humanos»…

«Lo tuyo es puro teatro». Esta frase tan manida se hizo realidad en un trayecto del AVE desde Sevilla a Madrid en el que viajó Pepe Sancho. El actor valenciano volvía de representar un espectáculo en la ciudad andaluza y su compañía teatral optó por regresar en tren. En un vagón «conversaba amablemente con un hombre muy bien vestido y muy educado. De pronto, al pasar la ciudad de Córdoba, se exaltó porque se había pasado de estación. Yo le dije que no se preocupara y que ahora iba a hablar con el revisor a ver qué se podía hacer», relata el protagonista de ‘Los intereses creados’.
«Me inquietó la situación de este señor porque yo pensaba que menuda faena tener que ir a Madrid para luego volver a Córdoba e incluso le dije que si hiciera falta mediaría con el conductor para que detuviera el tren».
La sorpresa llegó cuando Pepe Sancho, en compañía del afectado, se encontró con el revisor. Éste se encendió en seguida: «Pero, bueno, otra vez usted», en referencia al compañero de tren del actor valenciano.
«No me lo puedo creer. Qué me va a decir ahora, que se ha pasado la estación de Córdoba», comentó el revisor exaltado.
Pepe Sancho no sabía qué estaba sucediendo. «No entendía nada», asegura ahora al recordar la anécdota. «El revisor en lugar de ayudar y tranquilizar al viajero, le estaba abroncando», añade. Entonces, el trabajador de Renfe se dirigió al actor valenciano y le explicó: «Este caballero siempre hace lo mismo. Compra un billete a Córdoba y cuando se pasa de estación monta un numerito, pero realmente lo que quiere es llegar a Madrid pagando sólo el billete hasta la ciudad cordobesa. Pero hoy, no. Hoy se bajará antes».
Sancho acaba la narración: «Y se bajó, por supuesto. Se apeó del AVE en Puertollano. No valían excusas ni pagar la diferencia. Era un ejemplo claro de que la picaresca española también viaja en AVE. Espero que no suceda lo mismo en la ruta Valencia-Madrid, del que yo seré usuario. Quien quiera ir a la capital que no compre un billete hasta Requena».
 Extraído de aquí.