Delegar y apoyar, caiga quien caiga…

Aprender a delegar es costoso; requiere no sólo , sino efectividad por parte del que recibe el encargo: esto es: hacer lo que uno debe hacer, en el menor tiempo posible, tratando de resolver todos los problemas; por último informar del cumplimiento o de los . Y, si se da confianza, se debe apoyar la decisión, aunque no sea adecuada. Para algo se le ha dado al «delegado» la posibilidad de decidir…

Son principios de unidad, de trabajo en equipo. Es mejor comerte un marrón y luego poner verde al interesado que desentenderse y echar la culpa a otro. El equipo se rompe, la unidad se : la cosa no marcha… Lee el siguiente consejo del millón

Hasta el último momento

«Como presidente del club, tengo la de respaldar al entrenador hasta cinco minutos antes de echarlo».

(Presidente de River)

Extraído de aquí…