Ciudad del Vaticano, 19 de diciembre de 2015 (Vis).-”La historia de los Ferrocarriles Italianos atestigua una atención especial a los más pobres, con diversas iniciativas de solidaridad, tanto antiguas como recientes”, recordó el Papa Francisco recibiendo esta mañana en el Aula Pablo VI a siete mil empleados de ese sector, entre los que citó también a los que habían perdido la vida durante la construcción de la red ferroviaria del país, manifestando el deseo de que incidentes de ese tipo no vuelvan a suceder.
Entre las iniciativas de solidaridad de los Ferrocarriles, se encuentra el Centro de Ayuda, una ventanilla que, como afirmó el Pontífice, además de facilitar ayuda y escucha a los que se encuentran en dificultad, sirve de ”antena” para captar las señales de lo que está sucediendo a nuestro alrededor. ”Todos necesitaríamos esas antenas- comentó- para poder percibir el sufrimiento de los demás sin permanecer indiferentes. Estas ventanillas son un medio con el cual los Ferrocarriles contribuyen a mantener el país unido, no sólo en términos de geografía, sino también en el plano social”. Otra iniciativa importante es el albergue de la estación Termini, dedicado a Don Luigi Di Liegro, fundador de Cáritas de Roma, renovado por los Ferrocarriles en colaboración con Cáritas. Una estructura que acoge diariamente cientos de visitantes y que está preparando un servicio de estancia diurna para recibir a las personas que buscan refugio.
”Que el Año Santo, que ha empezado hace pocos días nos enseñe sobre todo esto- observó Francisco- y que grabe en nuestras mentes y en nuestros corazones que la misericordia es la primera y la más verdadera de las medicinas para los seres humanos, de la que todos tienen urgente necesidad. Fluye de manera continua y abundante de Dios, pero también debemos ser capaces de intercambiarla entre nosotros para que todos puedan vivir en plenitud su humanidad. Esto es lo que nos recuerdan las Puertas Santas que en estos días se abren en todas las diócesis del mundo. La del albergue de la estación Termini se ha convertido en la Puerta Santa de la Caridad: los que cruzan con amor encontrarán perdón y consuelo, y se sentirá empujados a dar y a darse más generosamente, para su propia salvación y la de sus hermanos. ¡Dejémonos renovar del paso a través de esta puerta espiritual, para que marque interiormente nuestra vida! ¡Dejémonos involucrar en el Jubileo de la Misericordia, para renovar el tejido de nuestra sociedad, haciéndola más justa y solidaria”.
Al final de la audiencia el Obispo de Roma se refirió a la última monografía de la colección ”L’Italia del treno”, dedicada a los viajes de los pontífices en tren y titulada ”Jubileo”,y manifestó el deseo de que la estima que han demostrado los Ferrocarriles por los papas, se refuerce para que Italia y todos los países del mundo se conviertan en ”redes solidarias, más auténticamente humanas, más capaces de alegrarse del amor de Dios y de la comunión recíproca”.