La muerte es un poderoso elemento dramático, el motor del drama por excelencia, el motivo perfecto para empujar al protagonista a la acción. Sin ella no hay relato, no hay historia, no hay, en definitiva, interés. La masacre en las escaleras de Odesa en
La muerte es un poderoso elemento dramático, el motor del drama por excelencia, el motivo perfecto para empujar al protagonista a la acción. Sin ella no hay relato, no hay historia, no hay, en definitiva, interés. La masacre en las escaleras de Odesa en