Los niños del bosque se sienten tristes. El árbol donde viven está moribundo, y no queda otro como él. Por suerte, los niños guardan sus semillas: pequeños pedacitos de su ser, esperando germinar. Ahora solo necesitan encontrar la manera de hacerlas llegar hasta un buen lugar, en tierra fértil...
Los niños del bosque se sienten tristes. El árbol donde viven está moribundo, y no queda otro como él. Por suerte, los niños guardan sus semillas: pequeños pedacitos de su ser, esperando germinar. Ahora solo necesitan encontrar la manera de hacerlas llegar hasta un buen lugar, en tierra fértil...