Hay tres aspectos que nos parecen fundamentales en el poemario: la luz, la búsqueda de la identidad y la metapoesía. Un procedimiento y dos temas que se encuentran íntimamente vinculados. Si comparamos el tratamiento de los mismos temas a lo largo de la literatura, observamos que el poeta toma una actitud contestataria frente a la tradición y ante la vida. Los dones de la luz pertenece a lo que podemos considerar como una segunda fase en la trayectoria poética de Manuel Cortijo. En ella propicia la reflexión metapoética. Los poemas tienen niveles discursivos paralelos. En el primero, se trata de lo que habitualmente entendemos por poema. En el segundo, que discurre paralelamente al primero, y entremezclado con él, el poema reflexiona sobre su propia naturaleza al mismo tiempo que el poeta se cuestiona su identidad. No puede haber metapoesía si primero no hay poesía, es decir, si las cuestiones reflexivas no están interiorizadas, si no responden a una experiencia personal
Hay tres aspectos que nos parecen fundamentales en el poemario: la luz, la búsqueda de la identidad y la metapoesía. Un procedimiento y dos temas que se encuentran íntimamente vinculados. Si comparamos el tratamiento de los mismos temas a lo largo de la literatura, observamos que el poeta toma una actitud contestataria frente a la tradición y ante la vida. Los dones de la luz pertenece a lo que podemos considerar como una segunda fase en la trayectoria poética de Manuel Cortijo. En ella propicia la reflexión metapoética. Los poemas tienen niveles discursivos paralelos. En el primero, se trata de lo que habitualmente entendemos por poema. En el segundo, que discurre paralelamente al primero, y entremezclado con él, el poema reflexiona sobre su propia naturaleza al mismo tiempo que el poeta se cuestiona su identidad. No puede haber metapoesía si primero no hay poesía, es decir, si las cuestiones reflexivas no están interiorizadas, si no responden a una experiencia personal