Estas páginas recogen las declaraciones que han hecho al autor numerosos testigos directos de la vida de Álvaro del Portillo (familiares, amigos, compañeros, correligionarios, sacerdotes, religiosas…). Esos testimonios recorren todo el arco de su vida, desde su infancia hasta su fallecimiento en Roma en 1994. Componen un relato ameno, sugerente y revelador –y en muchas ocasiones inédito y novedoso– sobre la aventura vital de esta figura de la Iglesia de nuestro tiempo, beatificado el 27 de septiembre de 2014.