La extraordinaria vida de un hombre, que pasó de ser un relevante ingeniero al sacerdocio y servicio generoso, y estuvo presente en el centro de algunos de los acontecimientos más trascendentales de la Iglesia del siglo XX. Participó en el Concilio Vaticano II como perito y, tras la muerte de san Josemaría Escrivá, se convirtió en el Prelado del Opus Dei. Un hermoso ejemplo de fidelidad a la Iglesia, de caridad abierta a todos y humildad.