LEVINAS. LECTURA DE UN PALIMPSESTO. (SUCASAS, ALBERTO)

OBSERVACIONES LATINOAMERICANAS. II / SERGIO CABA, GONZALO GARCÍA. (CABA, SERGIO)

INVESTIGACIÓN ÉTICA . MANUAL DEL PROFESOR PARA ACOMPAÑAR A LISA (LIPMAN, MATTHEW)
Ofrece ejercicios aplicables en clase, a fin de que los estudiantes pueden adquirir la práctica adecuada en esos procedimientos que son esenciales para un razonamiento ético.LA BESTIA DE LASCAUX. EL ÚLTIMO EN HABLAR (BLANCHOT, MAURICE)

CÁNDICO O EL OPTIMISMO = CANDIDE OR OPTIMISM (VOLTAIRE)

EL MONOLINGÜISME DE L’ALTRE (DERRIDA, JACQUES)
«Soc monolingüe. El meu monolingüisme és amb mi i l'anomeno la meva estança, així el sento, hi resto i l'habito. M'habita. El monolingüisme en el qual respiro, fins i tot és el meu element. No un element natural, no la transparència de l'èter, sinó un medi absolut. Insuperable, incontestable: només el puc rebutjar si dono testimoniatge de la seva omnipresència en mi. M'haurà precedit de sempre. Soc jo. Aquest monolingüisme, per mi, soc jo. Això no vol dir, de cap de les maneres, no t'ho pensessis, que jo sigui una figura al·legòrica d'aquest animal o d'aquesta veritat, el monolingüisme. Però fora d'ell jo no seria jo mateix. Em constitueix, em dicta fins a la ipseïtat de tot, també em prescriu una solitud monacal, com si uns vots ja m'haguessin compromès abans i tot d'haver après a parlar. Aquest solipsisme inexhaurible soc jo abans que jo. Permanentment. Ara bé, mai aquesta llengua, l'única que d'aquesta manera estic destinat a parlar, mentre parlar em sigui possible, en la vida en la mort, aquesta única llengua, fixa-t'hi, mai no serà la meva. Mai no ho ha estat de debò.» Jacques Derrida¿PROVIDENCIA O DESTINO? . ÉTICA Y RAZÓN UNIVERSAL EN TOMÁS DE AQUINO (CAYUELA CAYUELA, AQUILINO)
El presente estudio se centra, en un primer momento, en el tema de la providencia, visto con detenimiento y en la complejidad de sus múltiples implicaciones desde la metafísica o la teología hasta la ética y la política, para ello partimos de un marco, desarrollado en esta Introducción, donde analizamos las distintas concepciones de la providencia desde los orígenes del pensamiento hasta bien
[+]entrada la época moderna. Se entrecruzan términos como logos, alma del mundo, destino, fortuna, azar, historia de salvación, razón y orden universal y pedagogía divina, entre otros, como voces sinónimas o cercanas al concepto de providencia. En un segundo momento nos centramos en estudiar las mutaciones que sufre la concepción cristiana de orden providencial en el despliege del pensamiento de la modernidad, desde sus orígenes, con la reforma protestante, el deísmo y el racionalismo, centrándonos en la figura de Baruc Spinoza. Concluimos con un breve estudio, al respecto, de los tres autores más emblemáticos de la Ilustración alemana: Lessing, Kant y Hegel, dejando en este punto el relato o la breve historia sobre las distintas concepciones de la providencia divina, convertida ya en el depliege interno de la historia y el pensamiento humana, una providencia ya no divina y trascendente sino humana e inmanente a la razón y la historia.FILOSOFÍA INACABADA (GARCÉS, MARINA)
La filosofía nació al aire libre y actualmente vuelve a las calles. Su arrinconamiento institucional, que la expulsa de escuelas y universidades, tiene como contrapartida una nueva vitalidad, un deseo colectivo de cuestionar radicalmente nuestros modos de vivir y de aprender de nuevo a pensar. La filosofía nació de la discusión, de la guerra entre ciudades y de la rivalidad entre concepciones del mundo. Hoy, otra guerra ha puesto en grave crisis nuestras formas de vida y sus presupuestos. Frente a ello, la filosofía es un pensamiento que transforma la vida. Es un sistema de conceptos pero también una actitud. La filosofía es pensamiento vivo. No ofrece fórmulas o recetas, sino que pone a cada cual en la situación de pensar sus asuntos particulares como problemas comunes. ¿Cómo vivir, cómo pensar, cómo actuar? Desde estas preguntas, la filosofía no es útil ni inútil. Es necesaria. Necesaria para la vida concreta de cada uno de nosotros y para nuestras sociedades en crisis. Hay quien piensa que la filosofía debe ser protegida y defendida como si fuera una pieza de museo o una especie en extinción. Todo lo contrario: la filosofía no puede preservarse, tiene que practicarse y exponerse. No se trata de estirar el pasado de una historia moribunda sino de abrirnos al presente de una filosofía inacabada. Filosofía inacabada para un mundo que muestra síntomas de agotamiento: éste es el principal desafío que nos interpela, a filósofos y no filósofos, hoy.ÉTICA DE EDMUND HUSSERL, LA (FERRER SANTOS, URBANO / SÁNCHEZ-MIGALLÓN, SERGIO)
LA ÉTICA DE EDMUND HUSSERL trata de recoger la doctrina ética de Edmund Husserl (18591938), con la idea de dar a conocer el contenido moral que encierra la rica obra husserliana. Además, constituye una buena introducción a quienes se aproximan a la filosofía del fundador de la fenomenología, y un buen servicio incluso para quienes ya conocen su pensamiento solamente en relación con la teoría del conocimiento o con la lógica. Concretamente, la ética de Husserl en un cuidado y ajustado equilibrio entre el papel de la razón, el de la voluntad y el del sentimiento ofrece la posibilidad de rescatar la afectividad del sentimentalismo ciego e instintivo sin caer en el extremo contrario del racionalismo inhumano; enseña cómo tomar libre y realmente nuestra vida en nuestras propias manos y dirigirnos a un ideal personal; muestra cómo comportarnos con nuestros semejantes reconociéndolos en su verdadera dignidad, y cómo podemos ayudarnos los unos a los otros. Y para todo ello, en fin, nos proporciona el suelo seguro de la experiencia interna evidente, resistente a toda crítica procedente de la ciencia empírica o del cinismo posmoderno. La exposición del discurso ético pasa necesariamente por meandros psicológicos y antropológicos, como no podía ser de otra manera. De modo que la doctrina moral de Husserl desvela asimismo e inseparablemente un sustancioso contenido psicológico y antropológico. Por otra parte, se ha preferido mantener en general el estilo fenomenológico del autor, esto es, procediendo analíticamente en sucesivos niveles de profundidad.ESCRITOS (MAGRITTE, RENÉ)

LA OPINIÓN PÚBLICA Y SUS PROBLEMAS (DEWEY, J.)
Cuando John Dewey publicó este libro, en 1927, contaba casi con setenta años. Para entonces, el "sueño americano" seguía vivo, pero a sus ojos el malestar de la cultura estadounidense ya empezaba a manifestar síntomas preocupantes. Tal vez por eso, esta obra, probablemente una de las mejores que escribió, sea uno de los grandes diagnósticos de la crisis de legitimación de la primera gran sociedad capitalista y, más en particular, una enérgica defensa de la democracia popular justo cuando el capitalismo descubría en los bienes de consumo y en los medios de comunicación de masas una nueva y poderosa forma de control. Dewey no separaba tajantemente opinión y conocimiento, hábito y pensamiento. Para él, la opinión no era sólo el reino de los prejuicios, las impresiones vagas, los lugares comunes, las emociones fáciles. El conocimiento requerido por el público no consistía en adquirir un punto de vista objetivo, externo, neutral, sino en generar un clima de debate donde las opiniones y creencias pudieran ponerse a prueba. Tenía claro que ni la política deliberativa podía dirigirse como una investigación científica, ni la opinión pública informada podía ser una comunidad de expertos. De igual modo que idealmente la ciencia no se regía por la autoridad, la democracia tampoco dependía de instituciones consagradas, de expertos o del aparato del Estado, sino de una vida pública activa, fruto de una colaboración libre y voluntaria, animada más por el deseo de compartir y mejorar una buena idea que por el de monopolizarla. Dewey fue un enemigo de las burocracias rígidas y de la centralización, pero también le alarmaba el desgaste de las viejas tradiciones democráticas, incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos. (Ramón del Castillo Santos. De su Estudio Preliminar)EL LENGUAJE DE HEIDEGGER: DICCIONARIO FILOSÓFICO 1912-1927 (ADRIÁN ESCUDERO, JESÚS)
El lenguaje de Heidegger ha sido foco de muchas críticas por su carácter críptico y en ocasiones esotérico, por su violencia semántica y su excesivo afán de autenticidad, por sus arcaísmos y sus heterodoxas reconstrucciones etimológicas. Lenguaje y pensamiento resultan indisociables en el caso de Heidegger, de quien se puede afirmar que crea un universo lingüístico propio en torno a las múltiples formas de manifestación del ser. El presente diccionario filosófico analiza la especificidad del vocabulario filosófico del joven Heidegger y ofrece una herramienta de consulta que ayuda a comprender el significado de los conceptos que el filósofo acuña durante los períodos de Friburgo y Marburgo en su discusión con la fenomenología, la hermenéutica, el neokantismo, la filosofía de la vida y la neoescolástica.

