LEER A FICHTE (ZÖLLER, GÜNTER)
Este libro contiene una exposición completa del pensamiento de Fichte. En ello radica una de las principales virtudes e innovaciones del texto: en poco más de cien páginas, escritas con extrema lucidez y precisión, Zöller ofrece no solo un panorama general sobre la obra de Fichte en sus aspectos teóricos y prácticos, sino también el marco esencial para una lectura profunda del desarrollo continuo de la Doctrina de la Ciencia. De este modo, evita la usual exposición fragmentaria y permite un abordaje global de la continuidad esencial que caracteriza el pensamiento de Fichte.ANTROPOLOGÍAS POSITIVAS Y ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA (CHOZA, JACINTO)
Durante los últimos 30 años el desarrollo de los estudios antropológicos en España y en el mundo ha sido espectacular. Se han creado facultades y titulaciones de grado y master que capacitan para las tareas propias de los respectivos campos, cada vez más numerosos, de la Antropología filosófica.DIAPSÁLMATA (KIERKEGAARD, SOREN)
Escritos en 1843, al comienzo de su carrera literaria, los textos breves que componen Diapsálmata –palabra de origen griego que puede traducirse como «entre salmos»- pertenecen a la parte de la obra de Kierkegaard agrupada en los denominados «estudios estéticos». Son anotaciones breves, algunas con el formato de «microrrelatos», otras de parábolas, de aforismos, y algunas incluso de acertijos, en las que se refleja su estado de ánimo, el sinsentido y la desesperación ante la vida, y la lucha que sostenía para sobreponerse ante las adversidades y dudas, sin por ello sacrificar la libertad y la ironía, que, como dijo en una ocasión, impregnaban toda su existencia.¿ES GRANDE SER JOVEN? . DIÁLOGO PEDAGÓGICO CON UNA JUVENTUD SON MAESTROS (DÍAZ HERNÁNDEZ, CARLOS)
Psicología evolutiva, pedagogía y actitud ante el sentido de la vida se dan cita en este libro, que examina con una perspectiva crítica la mentalidad de los jóvenes contemporáneos y los diferentes aspectos de su crisis, íntimamente ligada a la de sus propios padres, pedagogos y orientadores; con el fin de aportar elementos superados y más nutricios.ENSAYOS HERÉTICOS SOBRE FILOSOFÍA DE LA HISTORIA (PATOCKA, JAN)

FILOSOFÍA DE LA HISTORIA EN CHRISTOPHER DAWSON (ANTÚNEZ ALDUNATE, JAIME)
Considerado el mejor historiador católico de habla inglesa del siglo XX, Christopher Dawson (1888-1970) desarrolló una equilibrada, profunda y original reflexión acerca de la filosofía de la historia y la cultura, en la que la religión juega un papel fundamental. Este libro recorre los ejes principales del pensamiento de Dawson, aportando además las claves para comprender su actualidad y relevancia para nuestro tiempo, y proponiendo vías de salida a la crisis que afecta a nuestra cultura.¿SALVAR LO REAL? . MATERIALES PARA UNA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA (PÉREZ DE LABORDA, ALFONSO)
En la tradición filosófica, la preocupación fundante de la filosofía de la ciencia se expresaba con estas palabras: salvar los fenómenos. Ninguna teoría científica explicativa podía dejar de lado a los fenómenos observados, sino que tenía que dar cuenta de ellos. La urgencia de hoy en la filosofía de la ciencia es notablemente diversa, sin, por supuesto, haber renunciado del todo a lo que significaba aquel espquema de pensamiento. Las reducciones de un mundo cerrado (cuando se supone que nuestro pensamiento llegará a conocer por entero la realidad hasta agotarla) ahogan la fantasía de lo real, su largueza, su sima de complejidad, su potencia propositiva. Sólo la hipótesis de un mundo abierto (en donde la realidad es irreductuble a todo conocer del pensamiento) parece coherente en filosofía de la ciencia. Por eso, su más urgente preocupación hoy es la que se expresa en el título: salvar lo real.PRINCIPIOS DE LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA . EMMANUEL II (SEGURA NAYA, ARMANDO)
La historia camina hacia el más óptimo de los finales: la divinización de lo histórico. Pero esto sólo en la medida en que el hombre, identidad libre, obedezca libremente a la Ley de Dios, que es la condición de posibilidad de la vida y la libertad. Es decir, en un sentido abstracto, sólo en la heteronómia el hombre salva su autonomía histórica. Pero en un sentido vivo y experiencial, la heteronomía es la forma eminente de realización del hombre: Dios es más íntimo a cada uno de nosotros que nosotros mismos. En este sentido, una historia en Dios no es una historia alienada. Por el contrario, el hombre se aliena en una historia que, siendo puramente humana, no trasciende, y puede por la libertad caminar desgraciadamente hacia lo peor, hacia lo que Kant llamaba terrorismo moral.POSITIVISMO Y MUNDO EXTERNO REAL (PLANCK, MAX)
En noviembre de 1930, Max Planck pronunció en Berlín la conferencia «Positivismo y mundo externo real», una defensa del realismo en filosofía de la ciencia. El objetivo de la física, nos dice, no son nuestras observaciones de la naturaleza inanimada. Contra lo que piensa el positivismo, la ciencia física resultaría inexplicable si no se admite la existencia de un mundo externo real. Todas las teorías científicas estarían en pie de igualdad y no podríamos dirimir sobre la verdad ni sobre el progreso en la ciencia. Planck sostiene por ello que el mundo físico es independiente de nosotros, aun cuando el físico lo conozca mediata e hipotéticamente por sus mediciones. La causalidad de su imagen física del mundo refleja una determinación estricta de la que ni siquiera la libertad humana está exenta.SOBRE FENOMENOLOGIA (REINACH, ADOLF)
Este breve escrito constituye una admirable introducción a la fenomenología, y aun a la filosofía misma, plena de claridades y de sustancia filosófica. En él, bajo el lema de «a las cosas mismas», encontrará el lector una nítida delimitación del objeto propio de la filosofía, configurado, al decir del autor, por el estudio de las esencias y de las conexiones aprióricas entre ellas. Y hallará asimismo una perfecta exposición del método fenomenológico, concebido como el único adecuado a ese objeto, al paso de una incursión en varios problemas filosóficos a la que se nos invita desde el comienzo.SÍMBOLOS DEL PENSADOR . FILOSOFÍA Y PEDAGOGÍA (GARCÍA MORENTE, MANUEL)
«Meditar sobre los símbolos estéticos que pueden representar adecuadamente el peculiar acto de filosofar, no es reflexionar sobre un asunto quizás curioso y entretenido [...]. Lejos de ello, los ensayos que aquí se reúnen muestran que el tratamiento del tema exige sacar a luz la esencia misma de la filosofía. [...] Pero los une no solo el tema común de que tratan y la explícita prolongación que el segundo quiere ser del primero, sino también el haber nacido del compartido afán de buscar la verdad y comunicarla con claridad y rigor. Juntos constituyen una de las mejores y más originales introducciones a la filosofía que es posible leer hoy en día. Y ambos son también ejemplos de auténtico filosofar en acto ejercido». (Rogelio Rovira)TIEMPO E HISTORIA: UNA FILOSOFÍA DEL CUERPO (PÉREZ DE LABORDA, ALFONSO)
«Seguramente cierro ahora una etapa de mi pensamiento que podría denominar de la 'prueba del deseo' y quisiera pensar que se debería abrir en este momento otra nueva, que podrá denominarse etapa de la 'prueba por el amor'. [...] Publicados en poco tiempo cinco libros, los paisajes se han de hacer otros. Será lo que, decía más arriba, podría denominarse etapa de la 'prueba del amor'. Me inclino a pensar que este nuevo curso de las cosas ha ido comenzando a producir aquí y allá algunos pensamientos, como en ensayos de prospectiva, de ampliación de horizontes; más aún, que los t res capítulos que constituyen la tercera parte de este mismo libro son ya pura apertura a esta nueva etapa, en la que el pensar se ha de tejer con varios hilos, entre los cuales están el de una 'filosofía del cuerpo', el de la apertura a la historicidad, además, por supuesto, del decisivo hijo rojo de la gloria de la belleza. Por eso, en estos pensamientos nuevos, acaso ha de ser sintomático de manera especial el que busca conjugar persona y belleza. [...] La vida es cosa curiosa. Ha podido llamar la atención a alguno el agradecimiento a quien me arrecogió. Pero la verdad es que nadie más se me ofreció para ello. Por eso se puede calibrar la profundidad del afecto». (del Prólogo del autor)LA VIDA INTELECTUAL . SU ESPÍRITU, SUS CONDICIONES, SU MÉTODO (SERTILLANGES, ANTONIN-DALMACE)
«¿Queréis hacer obra intelectual? Empezad por crear dentro de vosotros una zona de silencio, un hábito de recogimiento, una voluntad de desprendimiento, de desapego, que os haga disponibles por entero para la obra; adquirid ese estado de ánimo, libre del peso del deseo y de la propia voluntad, que constituye el estado de gracia del intelectual. Sin ello, no haréis nada o, al menos, nada que valga la pena».LA RAZÓN Y LAS RAZONES . DE LA RACIONALIDAD CIENTÍFICA A LA RACIONALIDAD CREYENTE (PÉREZ DE LABORDA, ALFONSO)
«Aunque leyendo este libro haya presentimientos, regueras y huellas de lo por venirse al pensamiento, no puede adivinarse lo que resta hasta ese hacerse realidad. El quicio nuclear de lo que creo es la novedad y entrada en un pensamiento queda reflejado en la dinámica del entretejerse empastado de tres tríadas cada una con sus componentes correspondientes: deseo, imaginación y razón; mundo, cuerpo de hombre y realidad; carne enmemoriada, carne maranatizada, y carne hablante, para, en el proceso del amejoramiento, que en definitiva tiene que ver con la belleza, terminar desembocando en el ser en plenitud; plenitud que, en su descubrimiento de realidad, le viene donada por el ser en completud. El ir pensando del pausado rumiar del filósofo, por pequeño que sea, descubre caminos nuevos, si es necesario los crea, y plenifica el horizonte de sus pensamientos, siempre buscando realidad, recreándola, y llegando así a ver, mejor, a vislumbrar 'más allá' lo que me gusta llamar el punto Omega».PASCAL Y LEIBNIZ . ESTUDIO SOBRE DOS TIPOS DE PENSADORES (GUITTON, JEAN)
Jean Guitton resucita en este libro el género antiguo del paralelo, buscando afinidades y diferencias entre dos espíritus comparables: Pascal y Leibniz. Ambos son matemáticos, metafísicos y pensadores religiosos. Pero a la vez se oponen en puntos esenciales como el razonamiento matemático, la composición del ser y la unión de los contrarios, la noción de probabilidad, la religión, su concepción de la predestinación, de la libertad y de la gracia, el ecumenismo, incluso en su estilo. No se trata de aportar «nuevos documentos» sobre Pascal o Leibniz, sino que confrontando de este modo ambos pensadores cada uno de ellos queda iluminado con nueva luz. «He procurado pintarlos uno al lado del otro, como en un panel. Me impulsaba la curiosidad por el análisis del espíritu humano, buscando verificar el pensamiento de Saint-Beuve de que habría tipos de pensamiento, familias de espíritus. [...] Me he servido de la confrontación de estas dos cabezas pensantes para desenredar algunos problemas que me preocupaban. El primer dominio de aproximación entre estos pensadores debe ser necesariamente el de la 'filosofía de las matemáticas'. [...] Mas ello sólo es una introducción a una cuestión más elevada: la de la continuidad y la discontinuidad del ser. [...] En lo que concierne a la interpretación del Cristianismo [...] los dos espíritus dialogan y se contestan. Su conversación nos puede permitir reflexionar sobre el sentido de la Reforma y sobre la oposición del catolicismo y el protestantismo, que es, después de tres siglos, uno de los rasgos de nuestra civilización occidental. Además, Pascal y Leibniz pertenecen a una época de transición entre los tiempos medievales y los tiempos modernos, cuando la relación entre la razón y la fe se va a plantear de una nueva forma. [...] Pascal y Leibniz han presentido que llegaba esta nueva edad y han propuesto vías diversas, que también deberemos confrontar. Finalmente, sobre los problemas a los que debemos hacer frente en este momento de la historia, y que conciernen a la organización del mundo y el equilibrio de los Imperios, estos dos genios tienen también algo que decirnos».