La gestión privada del monopolio fiscal de tabacos por la Compañía Arrendataria de Tabacos, predecesora de Tabacalera y Altadis, modernizó la gestión y mecanizó la producción reduciendo la mano de obra en casi un 70%. En 1887 era el mayor empleador industrial del país con más de 30.000 trabajadores distribuidos en diez fábricas de los que más del 95% eran mujeres, las famosas cigarreras. Lina Gálvez-Muñoz ha recibido el Premio Ramón Carande de Historia Económica 1999 por este trabajo.
La gestión privada del monopolio fiscal de tabacos por la Compañía Arrendataria de Tabacos, predecesora de Tabacalera y Altadis, modernizó la gestión y mecanizó la producción reduciendo la mano de obra en casi un 70%. En 1887 era el mayor empleador industrial del país con más de 30.000 trabajadores distribuidos en diez fábricas de los que más del 95% eran mujeres, las famosas cigarreras. Lina Gálvez-Muñoz ha recibido el Premio Ramón Carande de Historia Económica 1999 por este trabajo.