Un rumor se extiende por los barrios de Chicago: en Hull House, la institución fundada y dirigida por Jane Addams está acogido un “Bebé Diablo” “que tiene pezuñas, orejas puntiagudas y una cola diminuta”. La curiosidad hace que una marea de visitantes acudan al settlement más famoso con la pretensión de tener la oportunidad de ver al monstruo demoniaco. Jane Addams aprovecha las visitas para realizar una auténtica investigación etnográfica acerca del papel de los recuerdos, conociendo la biografía de las mujeres trabajadoras, sacando a la luz “las monstruosas injusticias sociales que habían sufrido en sus vidas”.