VENGO DE UN PAÍS Vengo de un país donde las alondras son pájaros exóticos y adquieren sentimientos humanos. Y las walkirias guardan historias asombrosas donde el deseo se hace carne y pierde su inmortalidad. Vengo de un lugar, donde la llanura abarca toda la pupila y se extiende mansa, con su solemne verde y su humus fértil.