Y ahora doy un Sol
No tentarse con lo imposible
Sigue esta historia real…
Sale a escena el barítono, comienza su aria, la cosa no va demasiado bien, al llegar al final debe atacar un Sol natural, pero se calla, abre sus brazos y dice «y ahora doy un sol así de grande» se gira y se va tan pancho, la gente se queda estupefacta, en la siguiente escena vuelve el barítono, el público empieza a silbar, el barítono enfurecido suelta, «¿Ah, me silbáis? … entonces, esperad al tenor».