El drama de las patatas fritas

La Ley del GustoHay quien pasa por la vida regalándose todos los gustos. Cuando esto mismo se convierte en ley, ocurre que la misma naturaleza se resiente. De ahí que “la mortificación del gusto” sea altamente recomendada (en vez de vivir siguiendo la ley del gusto). Un joven británico de tan sólo veinte años ha…
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Última voluntad de un banquero

Luis Valls y sus últimas voluntades: “Ni entierro, ni funeral, ni esquelas. Lo que tengo, quemadlo; no vale nada” Adiós al “cardenal” Luis Valls   Trece años atrás, cuando se le descubrió una leucemia, de la que ha sido tratado todos estos años, Luis Valls redactó un escrito con sus últimas voluntades para el momento…
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Los hay rígidos…

Un ejemplo de rigidez: las normas están al servicio de los hombres; no al contrario. En esta anécdota se pone de manifiesto lo dura que fué la etiqueta y el protocolo en tiempos pasados, y representa, los extremos a los que no se debe llegar en ningún momento. La Reina Victoria de Inglaterra era una…
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Da todo por quien ames

Un amigo, hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital, conoció a una niñita llamada Lisa que sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse aparentemente era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios…
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Tenemos fecha de caducidad

Tienes siete días:Mi amigo Johannes B.H., de Alicante, salía del oncólogo con su sentencia de muerte. Calvito (por la quimio) estudiante de filología, tenía metástasis galopante después de luchar un par de años contra su cáncer de pulmón. Dos operaciones tremendas. Miraba a “su semana”: tienes siete días, le habían dicho.Primero decidió hacer una confesión…
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Vivir como extraños en la misma casa

Qué fuerte: Vivía con su hermana sin darse cuenta de que estaba muerta. Una mujer convive un día con su hermana en su piso de Valencia sin saber que está muerta. La fallecida, de más de 80 años, nunca salía de casa y sólo recibía la visita de sus sobrinos. Las hermanas Alabau no salían…
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