La expresión «¡Santiago y cierra, España!» fue durante siglos uno de los gritos de guerra más famosos de los ejércitos cristianos de la Península Ibérica. Su origen se remonta a la Edad Media, en el contexto de la Reconquista, cuando el apóstol Santiago el Mayor fue adoptado como patrón y protector de los reinos cristianos.
Aunque hoy pueda sonar extraño, el verbo «cerrar» no tenía entonces el significado habitual de «clausurar». En el lenguaje militar medieval significaba cerrar filas, trabar combate o lanzarse contra el enemigo. Por ello, la expresión puede entenderse como una llamada a la carga: «¡Santiago, ayúdanos, y al ataque, España!».
