A un tertuliano muy conocido de principios de siglo se le reprochaba haberse casado por interés. -¡Que me he casado por dinero! ¡Casado por dinero! Quien se ha casado por dinero es mi mujer, que si no llega a tenerlo no se casa. TEMAS TRATADOS Mujer, Opinión, Anécdota, Anécdotas, Casado, Dinero, Distintos, Historia, Historias, Tertulia, Tertuliano